Sacerdote fallecido

Publicado por José Manuel El 20 abril 2014 0 comentarios

Ha fallecido el Rvdo. Sr. D. Agustín Gulías Varela, ex-capellán de las MM. Clarisas de Pontevedra. D.E.P.
Natural de Millerada, nació el 10 de diciembre de 1931. Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de marzo de 1958.
Velatorio: Tanatorio San Mauro (Pontevedra)
Funeral: Lunes día 21 a las 16:30h en la Virgen del Camino de Pontevedra.


El Gozo de esta Pascua

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Los textos litúrgicos de la Resurrección del Señor -¡Este es el día que hizo el Señor, regocijémonos¡ ¡Resucitó, Aleluya!- nos hacen acompañar a Simón-Pedro, que va  corriendo  presuroso, con el apóstol Juan, hacia el sepulcro vacío. El joven Juan llega primero, pero no entra. Espera por el que es responsable de aquella incipiente Iglesia; al que le corresponde llevar la iniciativa. En ese marco pascual, el primado de Pedro ya se va perfilando. También el Señor resucitado en sus apariciones, le da la primacía a Pedro.

¡Cristo vive! ¡Vive en su Iglesia, en la Hostia Santa, en la vida de todo cristiano…, y -también- vive en sus Vicarios en la Tierra! El gozo de esta Pascua 2014 se incrementará en su Octava -Domingo 27 de abril- por la canonización  de dos papas de nuestro tiempo: Juan XXIII y Juan Pablo II. Al ser incluidos en el número de los santos por el papa Francisco, especial gozo tendrá el emérito Benedicto XVI. Hacerse con unas buenas biografías de los nuevos santos, será bueno, tanto para fomentar nuestra devoción, como para  imbuirnos de su santidad.

El papa  Juan XXIII (1958-1963)
Fue una personalidad muy querida y popular, conocido por las gentes como “el papa bueno”, paciente y paternal, que se gano el afecto universal. Lo rotundo de su figura contrastaba mucho con la silueta estilizada y esbelta de su antecesor Pío XII.

Pasó a la historia sorprendiendo al mundo, a los tres meses de su elección, con la convocatoria del Concilio Vaticano II: Los 2.540 padres conciliares asistentes, procedentes de los cinco continentes, no se dieron en ningún otro concilio; constataban la universalidad, el progreso y la extensión de la Iglesia después de veinte siglos.

Propone, como líneas maestras de su pontificado, la búsqueda de la verdad, la unidad y la paz, “los tres bienes -según sus propias palabras- que se deben promover y conseguir según el espíritu de la caridad cristiana”.

Al entrar como Patriarca de Venecia había dicho: “En los pocos años que me quedan de vida, quiero ser un santo pastor en la plenitud del término, como San Pío X…” Y dejó escrito en su famoso Diario que: “Se había propuesto desde su juventud la tarea de ser santo, costase lo que costase”. Y como era bien consciente que la mayor dificultad consiste en saber morir, impuso a su secretario la obligación de que llegado el momento, no le ocultase la verdad. Y así fue, llegado el momento le dijo: “Santidad, ha llegado la hora, el Señor os llama”. En su agonía, ya administrados los últimos sacramentos, hace gala de su permanente serenidad, diciendo a sus íntimos colaboradores: “No temáis, el Señor es quien conduce la Iglesia”… Dos años después, su sucesor Pablo VI introdujo su causa… que se cerrará en esta Octava de Pascua.  Para toda la Iglesia, y por todos los siglos será: San Juan XXIII

El papa Juan Pablo II (1978-2005)
El paso del  papa polaco por la cátedra de Pedro es uno de los más grandes papados de la vida de  la Iglesia. No sólo es la personalidad más relevante del siglo XX, si no que se le considera como uno de los principales protagonistas de la historia de todos los tiempos. Venía del Este, de detrás del “telón de acero”, con su apasionante y acerada biografía . Llegó con sus fornidos 58 años como “el papa de las sorpresas”, como “el ciclón Wojtyla”. Y luego, como “el que batió todos los record”.

En los comienzos de su pontificado la periodista Pilar Urbano le preguntó: “¿Santidad, hacia donde va la Iglesia con Juan Pablo II? La respuesta del Papa fue rápida y breve: “-En busca del hombre, en defensa del hombre, y con el Evangelio en la mano”. Pasará a la historia como el restaurador del humanismo cristiano. Efectivamente, ejerció el ministerio petrino con incansable espíritu misionero a través de sus muchos viajes apostólicos a toda la piel del planeta. Llegó a  millones de personas de toda “tribu, lengua y nación” (Apoc 5,9). 

Insiste en explicar el misterio del hombre a la luz del misterio de Cristo, porque Cristo nos revela al Padre, pero también revela el hombre al propio hombre. Aplicó y fundamentó el Concilio Vaticano II por medio del “Catecismo de la Iglesia Católica”, del “Código de Derecho Canónico” y de todo el cuerpo doctrinal de sus quince largas encíclicas, sus cartas y exhortaciones, homilías y todo tipo de discursos.

Se le llama “El Grande”, pero: ¿Qué es lo que más hay que subrayar de sus largos 27 años de pontificado? ¿Sus numerosas y solemnes ceremonias de beatificación y canonización –han sido alrededor de mil-, proponiendo aquellas figuras de mayor actualidad y cercanía?  ¿Su cariño hacia los niños? ¿La sintonía creada entre él y los jóvenes, especialmente en la Jornadas mundiales? –“¡Sois -les decía- el porvenir del mundo, la esperanza de la Iglesia!” Resuenan las voces espontáneas de una juventud feliz y encariñada: ¡Juan Pablo, segundo, te quiere todo el mundo!, ¡Quédate!, ¡No te vayas!, ¡Esta es la juventud del Papa!

Confiando siempre -con su Totus tuus- en la maternal intercesión de María, cuando orillaba su martirio, tuvo la convicción de que: “Una mano disparó y otra guió la bala”. Pero, desde entonces, le acompañó “una mala salud de hierro”, que no le impidió estar, por largos años - hasta el final- en la brecha. El mundo experimentó su gran capacidad para mantener, a lo largo de sus días y en las más variadas situaciones, una intensa presencia de Dios, resultado de su constante lucha ascética. Por eso, su figura “se agigantó día a día”. Hasta la eclosión mundial acaecida a su muerte. ¡Santo súbito!, clamaban las multitudes en la Octava de Pascua, Domingo de la Divina Misericordia.  Ahora, a los nueve años, desde esa misma fiesta pascual, le llamaremos San Juan Pablo II.
Jomigo


Sublime es su victoria ¡Aleluya!

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María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer,
cuando aún estaba oscuro,
y vio la losa quitada del sepulcro.
Echo a correr y fue donde estaban Simón Pedro 
y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
"Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos donde le han puesto".
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. (...)
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura:
que él había de resucitar de entre los muertos.

Lecturas del día: ((Hch 10, 34a. 37-43) (Sal 117) (Col 3, 1-4) (Jn 20, 1-9)
DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR


Sublime es tu victoria ¡Aleluya!

Publicado por Comunicación Pastoral de la Diócesis El 19 abril 2014 0 comentarios


"Os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo;
arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra,
y os daré un corazón de carne.
Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos,
y que guardéis y cumpláis mis mandatos.
Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres.
Vosotros seréis mi pueblo,
y yo seré vuestro Dios".

(Ez 36, 16-28)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es su victoria ¡Aleluya!

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"Vuélvete Jacob, camina al resplandor de su luz;
no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero".
¡Dichosos nosotros, Israel, que conocemos lo que agrada al Señor!.

(Bar 3, 9-15. 32-4, 4)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es su victoria ¡Aleluya!

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"Oid, sedientos todos, acudid por agua; 
venid, también los que no tenéis dinero:
comprad trigo y comed, venid y comprad,
sin dinero de balde, vino y leche.
¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta y el salario
en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien,
saborearéis platos sustanciosos.
Inclinad vuestro oído, venid a mí: escuchadme y viviréis.

(Is 55, 1-11)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es tu victoria ¡Aleluya!

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Tu libertador es el Santo de Israel: se llama 
"Dios de toda la tierra". (...)
Por un instante te abandoné, pero con gran cariño te reuniré. (...)
Tus hijos serán discípulos del Señor,
gozarán de gran prosperidad tus constructores.
Tendrás un fundamento en la justicia:
lejos de la opresión, no tendrás que temer;
lejos del terror, que no se acercará.

(Is 54, 5-14)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es tu victoria ¡Aleluya!

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El Señor dijo a Moisés: "¡Por qué sigues clamando a mí?
Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.
Y tú alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo,
para que los hijos de Israel pasen por medio del mar, por lo seco".

(Éx 14, 15-15, 1)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es su victoria ¡Aleluya!

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Isaac dijo a Abrahán, su padre:
"Padre". Él respondió: "Aquí estoy hijo mío".
El muchacho dijo: "Tenemos fuego y leña,
pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?" 
Abrahán contestó: 
"Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío"
Y siguieron caminando juntos.
Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios,
Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña,
luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, 
encima de la leña. Entonces Abrahán alargó la mano
y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.
Pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo:
"¡Abrahán, Abrahán!" 
Él contestó: "Aquí estoy". El ángel le ordenó:
"No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada.
Ahora he comprobado que temes a Dios,
porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo".

(Gén 22, 1-18)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es su victoria ¡Aleluya!

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"Al principio creó Dios el cielo y la tierra. 
La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría la superficie del abismo,
mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas".

(Gén 1, 1-2, 2)
SANTA VIGILIA PASCUAL


Sublime es su victoria ¡Aleluya!

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Como busca la cierva corrientes de agua, 
así mi alma te busca a ti, Dios mio;

tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuando entraré a ver el rostro de Dios?

Como marchaba a la cabeza del grupo, hacia la casa de Dios,
entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta.

Envia tu luz y tu verdad: que ellas me guien
y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.

Que yo me acerque al altar de Dios, al Dios de mi alegría;
que te de gracias al son de la citara, Dios, Dios mío.
(Sal 41)


Martirologio Romano - día 20 de abril

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Éste es el día en que actuó el Señor, la solemnidad de las solemnidades y nuestra Pascua: la Resurrección de nuestro Salvador Jesucristo según la carne.

Aniversario de ordenación presbiteral (nº 68) del M. I. Sr. D. José Lamas Pallas, de 93 años de edad, párroco emérito de San José de La Coruña y canónigo de su Real e Ilustre Colegiata (1946).
Aniversario igualmente de ordenación presbiteral del Ilmo. Sr. D. Ricardo Celso Rodríguez Rodríguez, jubilado, que fue A.P. de San Esteban de Oca. (1957)

1. En Roma, san Aniceto, papa, que recibió fraternalmente como huésped insigne a san Policarpo para determinar juntos acerca de la fecha de la Pascua. (c. 166)

2. También en Roma, santos Sulpicio y Serviano, mártires, enterrados en la segunda milla de la vía Latina. (s. inc.)

3. En Córdoba, en la Hispania Bética, san Secundino, mártir. (s. IV)

4. En Embrún, lugar de la Galia, hoy Francia, san Marcelino, primer obispo de esta ciudad, el cual, oriundo de África, convirtió a la fe de Cristo la mayor parte de la población de los Alpes marítimos y fue ordenado obispo por san Eusebio de Vercelli. (c. 374)


Celebración de las Bodas sacerdotales en nuestra Archidiócesis

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El 9 de mayo serán homenajeados 45 sacerdotes que cumplen 60, 50 y 25 años de su Ordenación sacerdotal

Con motivo de la Fiesta de S. Juan de Ávila, Patrón del Clero secular español, el Presbiterio de la Archidiócesis de Santiago celebra una jornada en la que se homenajea a los miembros del Clero que cumplen Bodas de Diamante, Oro y Plata sacerdotales. La celebración de este año tendrá lugar el viernes 9 de mayo.


Son 45 los sacerdotes que celebran 60, 50 y 25 años de Ordenación en 2014:

Bodas de diamante sacerdotales
(Ordenados en 1954)
- Canabal  Castro,  Cesáreo  (Párroco de Sta. Uxía de Ribeira).
- Daviña Saavedra, José Luis (Canónigo Emérito de la SAMI Catedral).
- Díaz Díaz, Luis Alfredo (Misionero en Potosí, Bolivia).
- Díaz Fernández, José María (Canónigo Emérito de la SAMI Catedral, Capellán de las MM. Mercedarias de Santiago).
- Dosil Lago, Donato (Capellán en la Casa Sacerdotal; adscrito a la Parroquia de S. Antonio de Fontiñas).
- Dubert Novo, Francisco (Misionero en Potosí, Bolivia).
- González González, Victoriano, C.SS.R. (A.P. de S. Pedro de Armentón).
- González Vázquez, Jesús (Párroco de S. Adrián de Vilariño).
- López Calvo, Celestino (Párroco Emérito de Iria Flavia).
- Méndez Farto, Antonio (Párroco Emérito de S. Martiño de Canduas).
- Méndez Palleiro, Luciano (Profesor Emérito del I.T.C.).
- Montero Fernández, Ramón (Párroco Emérito de Sto. Tomé de Ínsua).
- Nieto Busto, José (Párroco de Sta. María de Dexo).
- Pérez Cambeiro, José Antonio (Párroco de Sta. María de Argalo).
- Pumar Gándara,  José (Párroco Solidario de la U.P. de Carballo).
- Ríos Gigirey, José (Párroco de Sta. Lucía de A Coruña).
- Rozados Taboada, Manuel (Profesor Emérito de la UPSA).
- Santos Santorum, Juan (Párroco Emérito de S. Pedro de Mezonzo en A Coruña).
- Vecino Tomás, Gabriel (Delegado diocesano de Misiones).
- Veiga Camino, Manuel (Coronel  Castrense en la reserva; Párroco Emérito de S. Breixo de Sergude y Sta. María de Marrozos).


Bodas de oro sacerdotales (ORDENADOS EN 1964)
- Allut Lestón, Ezequiel (A.P. de S. Félix de Sales y Sta. María de Lamas).
- Álvarez Castiñeiras, Andrés (Párroco de S. Xoán de Calvente).
- Antelo Quintáns, Jesús Mª (Párroco Solidario de la U.P. de Carballo).
- Fernández Bello, Fidel (Párroco de S. Clemenzo de Pazos e Sto. Estevo de Anos).
- Lema García, Ramón (Párroco Emérito de S. Martiño de Ozón).
- Longa Pérez, Manuel (Catedrático de Instituto jubilado; Profesor Emérito del I.T.C).
- López Rodríguez, Gelasio (Párroco  de Sta. María de Corrubedo).
- Mallo Regueiro, Eduardo (Vicario Parroquial encargado de Santiago de Cangas e Illas Cíes).
- Márquez Gómez, Manuel (Párroco de Sta. María de Tourón).
- Porto Rey, Enrique (Párroco de S. Xoán Bautista de Baión y Unidas).
- Quintáns Fernández, Manuel (Párroco de Sta. María de Cambre y S. Paio de Brexo).
- Rey Escariz, Manuel (Adscrito a N. Sñra. do Carme de Moaña).
- Rodríguez Rodríguez, Álvaro  (Párroco de Sto. Estevo de Abelleira y Unidas).
- Romero Paz, Manuel (Párroco de S. Xoán de Bardullas y Unidas).
- Sánchez Castro, Santiago (Párroco de Sto. Estevo de Paleo-Carral y S. Pedro de Quembre).
- Silva Magariños, Manuel (Párroco de S. Xulián de Laíño y Sta. María de Dodro)
- Vázquez Camino, Juan Ventura (Párroco Emérito de S. Martiño de Fontecada).
- Velo Pensado, Ismael (Canónigo de la R. e I. Colegiata de A Coruña).
- Zas Esmorís, Pedro (Párroco de Santiago de Cereixo).


Bodas de plata sacerdotales (ORDENADOS EN 1989)
- López Calvo, Jesús Andrés (Párroco de S. Xián de Serantes y Unidas; profesor en la Universidad de A Coruña).
- Muñiz Domínguez, José Luis (Párroco de N. Sñra do Carme de Moaña y S. Xoán Bautista de Tirán).
- Pintos Recarey, José María (Párroco de S. Fernando en Santiago de Compostela).
- Recarey García, Carlos (Capellán Castrense; Delegado Episcopal del Clero y Formación Permanente en el Arzobispado Castrense).
- Sevillano Gallego, Luis Benjamín (Párroco de S. Martiño de Porto y Unidas).
- Toyos Sáenz de Miera, Carlos (Prelatura Opus Dei)


Bodas de Plata como Diácono Permanente
(Ordenado en 1989)
- Cedeira Cedeira, Guillermo (Diácono Permanente en la U.P. de Touro)


Jornada de encuentro y reflexión entre catequistas y profesores de religión

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El  sábado, 7 de junio, tendrá lugar en el compostelano Colegio La Salle una jornada de encuentro y reflexión entre catequistas y profesores de Religión

Se trata de reflexionar conjuntamente sobre algunos aspectos que interesan para la común, aunque diferenciada, tarea de transmitir y educar la fe, con el fin de que profesores y catequistas se coordinen y ayuden mutuamente.

Queridos catequistas:
Un cordial saludo en este tiempo de cuaresma. ¿Cómo os encontráis? Espero que esté siendo un tiempo rico de preparación a la Pascua. Ya sabéis que en nuestro Blog contáis con algunos materiales y recursos catequéticos que hemos compartido con la idea de que os puedan servir para la catequesis el tiempo de cuaresma y Pascua.

Tomad nota de una fecha importante y reservarla en vuestra agenda: sábado 7 de junio.
 
Ese día, vamos a realizar, en el Colegio La Salle de Santiago, durante la mañana y un momento de la tarde, una jornada de encuentro y reflexión entre catequistas y profesores de religión, para la cual quedáis todos invitados.

Se trata de reflexionar conjuntamente sobre algunos aspectos que nos interesan para nuestra común aunque diferenciada tarea de transmitir y educar la fe, con el fin de coordinarnos y ayudarnos mutuamente.

Nos mueve para ello, por un lado, la invitación que nos hacía la Conferencia Episcopal Española en el documento “Orientaciones pastorales para la coordinación de la familia, la parroquia y la escuela en la transmisión de la fe”, del pasado 25 de febrero de 2013; y, por otro lado, el reto particular de nuestra Diócesis Compostelana que el Sínodo nos plantea: “Renovarnos en comunión desde Cristo”.

En los días sucesivos iremos dándoos más información. Pero, por lo de pronto, reservad la fecha porque os esperamos a todos.

¡Un saludo de Luis y mío, junto con María y Alicia!

Miguel López Varela, director del Secretariado de Catequesis



Ejercicios espirituales organizados por Acdp

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Casa de Esiritualidad "Sta. María del Mar"
Dorrón – Sanxenxo
Del 1 al 4 de mayo de 2014
.

Experiencia de oración guiada por Daniel Pérez Espasandín, director espiritual del Seminario Menor de Santiago

Información e inscripciones
Mª Carmen R. (tlfno. 616 17 21 40) / Nuria V. (tlfno. 629 89 20 25)

santiago@acdp.es


Mi carne descansa serena

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Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio y una gran soledad.
Un gran silencio, porque el Rey duerme. 
La tierra está temerosa y sobrecogida, porque Dios se ha dormido en la carne
 y ha despertado a los que dormían desde antiguo.
Dios ha muerto en la carne y ha puesto en conmoción al abismo.
"Despierta, tú que duermes, pues no te creé para que permanezcas cautivo
en el abismo; levántate de entre los muertos, 
pues yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos;
levántate, imagen mía, creado a mi semejanza.
Levántate, salgamos de aquí, porque tú en mí, y yo en ti,
formamos una sola e indivisible persona"

El descenso del Señor al abismo


Martirologio Romano - día 19 de abril

Publicado por José Manuel El 18 abril 2014 0 comentarios

Aniversario de la elección en cónclave de S.S. Benedicto XVI, papa emérito. (2005)

1. En la provincia romana de África, actual Túnez, san Mapálico, mártir, que durante la persecución desencadenada bajo el emperador Decio, movido de piedad hacia su familia pidió que se concediese la paz eclesiástica a su madre y a su hermana, que habían abjurado, tras lo cual, conducido ante el tribunal, fue coronado por el martirio. Con él perecieron muchos otros santos mártires que confesaron igualmente a Cristo: entre ellos Baso, en una cantera; Fortunio, en la cárcel; Pablo, en el mismo tribunal; Fortunata, Victorino, Víctor, Heremio, Crédula, Hereda, Donato, Firme, Venusto, Frutos, Julia, Marcial y Aristón, muertos por hambre en prisión. (250)
2. En Persia, actualmente Irak, santa Marta, virgen y mártir, que en tiempo del rey Sapor II, al día siguiente de la muerte de su padre, Pusicio, sufrió el martirio en la Solemnidad de la Resurrección del Señor. (341)


Nota de Mons. Luis Quinteiro ante el nuevo accidente en el mar

Publicado por Comunicación Pastoral de la Diócesis El 0 comentarios

Un nuevo siniestro en el mar en la mañana del 17 de abril, Jueves Santo, ha ocasionado el fallecimiento de tres marineros portugueses mientras otros dos siguen desaparecidos. Trabajaban junto a otros siete pescadores que han conseguido salvarse, en el buque Mar Nosso, con base en el puerto de Marin, que zozobró a 20 millas al norte de la ría de Navia en Asturias

También ahora, como no podía ser de otra manera, la Iglesia a través del Apostolado del Mar, quiere hacerse cercana a los familiares de las víctimas y hacer suyo el dolor por la pérdida de estos hermanos nuestros.

La reiteración de estas tragedias en estos meses no debe hundirnos en la desesperación y el pesimismo sino que debe hacer redoblar nuestra esperanza.

Nos duele la soledad de sus familiares para quienes solicitamos toda la ayuda social, humana, justa y necesaria. Y hacemos nuestro también el dolor de todas las gentes del mar, que trabajan en condiciones muy difíciles muchas veces, y que en tan poco espacio de tiempo se han visto golpeadas por estas tragedias.

Abogamos a través de la intercesión de Nuestra Señora la Virgen del Carmen, que supo permanecer firme al lado de la Cruz de su Hijo , Nuestro Señor Jesucristo y encomendamos al Padre, la vida de estos hermanos nuestros para que les alcance la gracia de la Resurrección.
+ Mon. Luis Quinteiro Fiuza , obispo de Tui-Vigo
Obispo Promotor del Apostolado del Mar


Prefacio Domingo de Pascua

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Después de haber comentado todos los prefacios de Cuaresma hemos creído conveniente que esta colaboración entre dos buenos amigos (Corazón Eucarístico de Jesús y El Ciento por Uno) culminase con el prefacio del Domingo de Pascua, de este modo pondremos el broche final a una larga preparación para acoger el gran Misterio de la vida cristiana. Tras celebrar la pasión y la muerte del Señor alegrémonos ahora con su gozosa resurrección.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor,
pero más que nunca en esta noche [este día] [este tiempo]
en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Porque él es el verdadero Cordero,
que quitó el pecado del mundo,
muriendo destruyó nuestra muerte,
y resucitando restauró la vida.

Por eso, con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles,
cantan sin cesar el himno de tu gloria.

Es de justicia reconocer la obra de Dios y proclamar su amor, su grandeza y su bondad. Es de justicia, y a la vez, es necesario, para que no caigamos nunca en la ingratitud o en la infidelidad al Señor.

Es deber de la Iglesia Esposa cantar la gloria del Señor, y en alabar al Señor, reconocerle y cantarle, radica nuestra salvación, que es quererle y amarle. El prefacio nos ayuda a volcar nuestro amor en la alabanza.

El tono de la Pascua es el de la glorificación. Si siempre hay que glorificar al Señor, más que nunca en esta noche [en la noche de Pascua], en este día [día de Pascua y cada día de la Octava] o en este tiempo [la cincuentena pascual], viendo al Señor que está vivo. Glorificar implica un talante jubiloso, un canto vibrante, el alma que se llena de gozo y exulta y grita y canta, llena de amor.

Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado, una inmolación por amor, para alcanzarnos gratuitamente para nosotros, la salvación anhelada. ¡Cristo es nuestra Pascua! En este ofrecimiento pascual del Señor, su perfecta inmolación, estamos asociados por la Eucaristía: celebremos la Pascua con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad, vivamos en la verdad y en la luz pascual.

Él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo, prefigurado en el Cordero pascual del Éxodo cuya sangre salvó al pueblo de Israel del ángel de la muerte. Él, el Cordero señalado por Juan que carga con nuestros pecados y quedan destruidos en la cruz. Es el admirable intercambio por el cual cantamos: ¡Oh feliz culpa que mereció tal Redentor!

Muriendo destruyó nuestra muerte, pues la muerte mordió la carne del Hijo y encontró en ella el veneno de la divinidad. Mató la muerte, muerte la muerte nos ofreció la vida. La terrible muerte, la aniquilación, todas nuestras muertes, han sido destruidas por la muerte del Hijo y su descenso al lugar de las tinieblas. La muerte ha sido absorbida por la victoria.

Resucitando restauró la vida, la vida verdadera, original, proyectada por Dios y ofrecida gratuitamente a quien coma del árbol de la vida, la cruz y su precioso fruto. La vida es posible, el tiempo de la vida y de la Gracia ha sido abierto por la potencia de la Resurrección de Cristo. No estamos hechos para la muerte, sino para la Vida que ofrece Cristo y que se puede vivir ya. Si hemos resucitado con Cristo, busquemos los bienes de allá arriba donde está Cristo.

La efusión de gozo pascual se desborda en el canto y la alabanza. Y es que es propio del alma católica vivir en constante efusión de gozo, lejos de toda tristeza, anclados en la esperanza. Efusión de gozo pascual que afina el alma para cantar dignamente el Aleluya, para vivir en la alegría de los cincuenta días de fiesta pascual.

El mundo entero, por la resurrección de Cristo, se desborda de alegría, ha comenzado un mundo nuevo. Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, pues la creación ha sido bañada de la luz pascual, un cielo nuevo y una nueva tierra han quedado inaugurados. Todo es nuevo. El mundo canta jubiloso el cántico de los redimidos. Aleluya.

A la alegría de la Iglesia, y al mundo desbordante de alegría se une el cielo, los ángeles, los arcángeles, los Santos y la Virgen María, la Reina del cielo que se alegra; a una voz el cielo y la tierra, la Iglesia peregrina y la Iglesia celestial, cantan la gloria del Señor, su santidad, admirada por la obra de la Pascua.

Como viene siendo habitual incluimos el prefacio musicalizado según la versión del Misal Romano. 




La Pasión

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Prendimiento de Jesús
Dicho esto, salió Jesús con los discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto; allá entró él con sus discípulos. Judas, el traidor, conocía el lugar, porque Jesús muchas veces se había reunido allí con sus discípulos.

Así pues, Judas tomó un destacamento y algunos criados de los sumos sacerdotes y los fariseos, y se dirigió allá con antorchas, linternas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que le iba a pasar, se adelantó y les dijo: “¿A quién buscáis?” Le respondieron: “A Jesús, el Nazareno”. Les dice: “Yo soy”. También Judas, el traidor, estaba con ellos.  Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron y cayeron al suelo. Les preguntó de nuevo: “¿A quién buscáis?” Le respondieron: “A Jesús, el Nazareno”. Contestó Jesús: “Ya os he dicho que Yo soy, pero, si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos”. Así se cumplió lo que había dicho: “No he perdido ninguno de los que me has confiado”.

Simón Pedro, que iba armado de espada, la desenvainó, dio un tajo al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha -el siervo se llamaba Malco-. [11] Jesús dijo a Pedro: “Envaina la espada: la copa que me ha ofrecido mi Padre, ¿acaso, no la voy a beber?”
Jesús ante Anás y Caifás. Negaciones de Pedro

El destacamento, el comandante y los criados de los judíos arrestaron a Jesús, lo ataron y se lo llevaron primero a Anás que era suegro de Caifás, el sumo sacerdote de aquel año. Caifás era el mismo que había dicho a los judíos, que convenía que sólo un hombre muriera por el pueblo. Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Como ese discípulo era conocido del sumo sacerdote, entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedaba afuera, en la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera y ésta dejó entrar a Pedro. La criada de la portería dice a Pedro: “¿No eres tú también discípulo de ese hombre?” Contesta él: “No lo soy”. Como hacía frío, los siervos y los guardias habían encendido fuego y se calentaban. Pedro estaba con ellos calentándose.


El sumo sacerdote interrogó a Jesús sobre sus discípulos y su enseñanza. Jesús le contestó: “Yo he hablado públicamente al mundo; siempre enseñé en sinagogas o en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada en secreto. ¿Por qué me interrogas? Interroga a los que me han oído hablar, que ellos saben lo que les dije”. Apenas Jesús dijo aquello, uno de los guardias presentes le dio una bofetada y le dijo: “¿Así respondes al sumo sacerdote?” Jesús contestó: “Si he hablado mal, demuéstrame la maldad; pero si he hablado bien, ¿por qué me golpeas?”.

Anás lo envió atado al sumo sacerdote Caifás. Simón Pedro seguía calentándose. Le preguntan: “¿No eres tú también discípulo suyo?” Él lo negó: “No lo soy”. Uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente de aquél a quien Pedro había cortado la oreja, insistió: “¿No te vi yo con él en el huerto?”. De nuevo lo negó Pedro y al punto cantó el gallo.


Jesús ante Pilato
Desde la casa de Caifás llevaron a Jesús al pretorio. Era temprano. Ellos no entraron en el pretorio para evitar contaminarse y poder comer la Pascua. Pilato salió afuera, a donde estaban, y les preguntó: “¿De qué acusáis a este hombre?” Le contestaron: “Si éste no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado”. Les replicó Pilato: “Pues tomadlo y juzgadlo según vuestra legislación”. Los judíos le dijeron: “No nos está permitido dar muerte a nadie” -así se cumplió lo que Jesús había dicho sobre la manera en que tendría que morir-.

Entró de nuevo Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?” Jesús respondió: “¿Lo dices por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?”. Pilato respondió: “¡Ni que yo fuera judío! Tu nación y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?” Contestó Jesús: “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis soldados habrían peleado para que no me entregaran a los judíos. Ahora bien, mi reino no es de aquí”. Le dijo Pilato: “Entonces, ¿tú eres rey?” Jesús contestó: “Tú lo dices. Yo soy rey: para eso he nacido, para eso he venido al mundo, para atestiguar la verdad. Quien está de parte de la verdad escucha mi voz”. Le dice Pilato: “¿Qué es la verdad?”. Dicho esto, salió de nuevo a donde estaban los judíos y les dijo: “No encuentro en él culpa alguna. Pero es costumbre vuestra que os indulte uno por Pascua. ¿Queréis que os indulte al rey de los judíos?”. Volvieron a gritar: “A ése no, a Barrabás”. Barrabás era un asaltante.

Entonces Pilato se hizo cargo de Jesús y lo mandó azotar. Los soldados entrelazaron una corona de espinos y se la pusieron en la cabeza; lo revistieron con un manto púrpura, y acercándose a él le decían: “¡Salve, rey de los judíos!” Y le daban un bofetón. Salió otra vez Pilato afuera y les dijo: “Mirad, os lo saco para que sepáis que no encuentro culpa alguna en él”. Salió, pues, Jesús afuera, con la corona de espinos y el manto púrpura. Pilato les dice: “Aquí tenéis al hombre”. Cuando los sumos sacerdotes y los guardias lo vieron, gritaron: “¡Crucifícalo, crucifícalo!” Les dice Pilato: “Tomadlo vosotros y crucificadlo, que yo no encuentro culpa en él”. Le replicaron los judíos: “Nosotros tenemos una ley, y según esa ley debe morir porque se ha hecho hijo de Dios”.

Cuando Pilato oyó aquellas palabras, se asustó mucho. Entró en el pretorio y dice de nuevo a Jesús: “¿De dónde eres?” Jesús no le dio respuesta. Le dice Pilato: “¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte?”. Le contestó Jesús: “No tendrías poder contra mí si no te lo hubiera dado el cielo. Por eso el que me entrega es más culpable”.

Condena a muerte
A partir de entonces, Pilato procuró soltarlo, pero los judíos gritaban: “Si sueltas a ése, no eres amigo del césar. El que se hace rey va contra el césar”. Al oír aquello, Pilato sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, en hebreo Gábbata. Era la víspera de Pascua, al mediodía. Dice a los judíos: “Ahí tenéis a vuestro rey”. Ellos gritaron: “¡Afuera, afuera, crucifícalo!” Les dice Pilato: “¿Voy a crucificar a vuestro rey?”. Los sumos sacerdotes contestaron: “No tenemos más rey que el césar”. Entonces se lo entregó para que fuera crucificado.

La crucifixión
Se lo llevaron; y Jesús salió cargando él mismo con la cruz, hacia un lugar llamado La Calavera, en hebreo Gólgota. Allí lo crucificaron con otros dos: uno a cada lado y en medio Jesús. Pilato había hecho escribir un letrero y clavarlo en la cruz. El escrito decía: Jesús el Nazareno, rey de los Judíos. Muchos judíos leyeron el letrero, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad. Además, el letrero estaba escrito en hebreo, latín y griego. Los sumos sacerdotes dijeron a Pilato: “No escribas: Rey de los judíos, sino: Éste ha dicho: Soy rey de los judíos”. Pilato contestó: “Lo escrito, escrito está”.


Reparto de los vestidos
Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron su ropa y la dividieron en cuatro partes, una para cada soldado; aparte la túnica. Era una túnica sin costuras, tejida de arriba abajo, de una pieza. Así que se dijeron: “No la rasguemos; vamos a sortearla, para ver a quién le toca”. Así se cumplió lo escrito: “Se repartieron mis vestidos y se sortearon mi túnica”. Es lo que hicieron los soldados.

Jesús y su madre
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y al lado al discípulo predilecto, dice a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Después dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa.


Muerte de Jesús
Después, sabiendo que todo había terminado, para que se cumpliese la Escritura, Jesús dijo: “Tengo sed”.
Había allí un jarro lleno de vinagre. Empaparon una esponja en vinagre, la sujetaron a un hisopo y se la acercaron a la boca. Jesús tomó el vinagre y dijo: “Todo se ha cumplido”. Dobló la cabeza y entregó el espíritu.


La lanzada
Era la víspera del sábado, el más solemne de todos; los judíos, para que los cadáveres no quedaran en la cruz el sábado, pidieron a Pilato que les quebrasen las piernas y los descolgasen. Fueron los soldados y quebraron las piernas a los dos crucificados con él. Al llegar a Jesús, viendo que estaba muerto, no le quebraron las piernas; sino que un soldado le abrió el costado de una lanzada. Al punto brotó sangre y agua. El que lo vio lo atestigua y su testimonio es fidedigno; sabe que dice la verdad, para que creáis vosotros. Esto sucedió de modo que se cumpliera la Escritura: “No le quebrarán ni un hueso”; y otra Escritura dice: “Mirarán al que atravesaron”.


La sepultura
Después de esto, José de Arimatea, que en secreto era discípulo de Jesús por miedo a los judíos, pidió permiso a Pilato para llevarse el cadáver de Jesús. Pilato se lo concedió. Él fue y se llevó el cadáver. Fue también Nicodemo, el que lo había visitado en una ocasión de noche, llevando cien libras de una mezcla de mirra y áloe. Tomaron el cadáver de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los perfumes, según la costumbre de sepultar que tienen los judíos. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto y en él un sepulcro nuevo, en el que nadie había sido sepultado. Como era la víspera de la fiesta judía y como el sepulcro estaba cerca, colocaron allí a Jesús.

La Pasión: (Jn 18. 19)
Retablos: Capilla de Ánimas "Santiago de Compostela"


Martirologio Romano - día 18 de abril

Publicado por José Manuel El 17 abril 2014 0 comentarios

Aniversario de ordenación presbiteral del Rvdo. Sr. D. Juan Landeira Mallón, párroco de San Julián de Santa Sabiña y A.P. de San Pedro de Xallas de Castriz. (1960)
1. En Melitene, ciudad de la antigua Armenia, hoy Turquía, santos Hermógenes y Elpidio, mártires. (s. inc.)

2. En Persia, actual Irak, san Pusicio, mártir, prefecto de los artesanos del rey Sapor II, que por haber confortado al vacilante presbítero Ananías cuando dudaba de renegar de la fe, fue herido en el cuello y murió el Sábado Santo, ocupando así un lugar insigne en el grupo de mártires sacrificados después de san Simeón. (341)

3. En Fano, en el Piceno, actualmente región de Las Marcas, en Italia, san Eusebio, obispo, que acompañó al papa san Juan I en el viaje a Constantinopla impuesto por el rey Teodorico, y al regresar le siguió también a la prisión en la que fueron encerrados. (c. 526)

4. En Leighlin, en Irlanda, san Laisren o Molasio, abad, que difundió pacíficamente en la isla el rito romano de la celebración pascual. (638)


De este mundo al Padre

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"Los amó hasta el extremo"

Reserva y Adoración: (Jn 13, 1b)


La Cena del Señor

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La Pascua de Jesús y nuestro pascua. La Cuaresma termina a la Hora de Nona y comienza el Triduo pascual. Hoy la Iglesia hace memoria del paso del Señor por Egipto que libera a su pueblo de la esclavitud faraónica. Moisés manda a los hebreos que cumplan las prescripciones necesarias para celebrar el paso del Señor, la pascua. Este día será memorable para vosotros (1 Lect). Jesús pasa de este mundo al Padre habiendo amado a los suyos hasta el extremo (Ev). Pablo recuerda a los corintios la institución de la Eucaristía, la nueva Pascua cristiana (2 Lect.).


Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, 
que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena,
se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe;
luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos;
secándoselos con la toalla que se había ceñido. 
Llegó a Simón Pedro y este le dice:
"Señor,  ¿lavarme los pies tú a mí?". Jesús le replicó:
"Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde".
Pedro le dice: "No me lavarás los pies jamás".
Jesús le contestó: "Si no te lavo, no tienes parte conmigo". 
Simón Pedro le dice: "Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza".
Jesús le dice: "Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies,
porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios,
aunque no todos". Porque sabía quien lo iba a entregar,
por eso dijo: "No todos estáis limpios".

Lecturas de la Cena del Señor: (Éx 12, 1-8. 11-14) (Sal 115) (1 Cor 11, 23-26) (Jn 13, 1-15)


Francisco invita a dos niños a dar un paseo en el papamóvil

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Antes de comenzar la audiencia general, el Papa pasó por la plaza de San Pedro para saludar a los peregrinos y detuvo el coche cuando vio a unos niños de una escuela italiana.

Francisco bajó del vehículo para hablar con los chicos que estaban entusiasmados. Después les  preguntó quiénes querían subir a dar una vuelta con él.

El Papa eligió a dos niños. Los guardaespaldas les ayudaron a saltar las barreras y les acompañaron hasta el papamóvil, donde dieron un paseo de unos 5 minutos


Encuentro de Hospitaleros de Acogida Cristiana en el Camino de Santiago

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ACC organiza el primer encuentro de Hospitaleros de Acogida Cristiana en el Camino de Santiago, de este año 2014

Se realiza, los días 1, 2 y 3 de mayo, aprovechando las fechas del II Congreso Internacional de Acogida Cristiana en el Camino de Santiago, que también se realizará en Santiago los días anteriores. Se anima a inscribirse a todos los que ya son hospitaleros o a todos los que quieran serlo en un futuro.

Este encuentro, continúa el plan formativo iniciado en el anterior encuentro de octubre, realizado en el Monasterio de Samos.

Al igual que el año pasado, el encuentro se realizará en la Hospedería de San Martín Pinario, y el coste es gratuito
.

Para la inscripción se solicita escribir al email: acogidacristiana@catedraldesantiago.es

Mandando nombre completo, dirección postal, teléfono y los días que se va a asistir al encuentro.

Programa
Jueves, 1 de mayo 
Acogida
21.00 h  Cena
21.45 h  Presentación de la jornada

Viernes, 2 de mayo
 8.30 h Desayuno
 9.15 h Oración de la mañana
 9.30 h Primera Conferencia: El peregrino como hombre religioso
10.15 h Reunión por grupos
11.15 h Puesta en común
12.15 h Recapitulación por parte del ponente
12.30 h Descanso
13.15 h Eucaristía
14.00 h Comida
16.30 h Segunda Conferencia: Experiencia de Iglesia
17.15 h Reunión por grupos
18.15 h Puesta en común
19.00 h Recapitular
19.15 h Descanso
20.00 h Tiempo libre
21.00 h Cena

Sábado, 3 mayo
8.30 h  Oración de la mañana
9.00 h  Desayuno
10.00 h Bloque práctico 
11.00 h Puesta en común final
12.00 h Eucaristía
14.00 h Comida