Llega uno de los jefes de la sinagoga, y le suplica con insistencia diciendo:
“Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella,
para que se salve y viva”. Y se fue con él, (…)
Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga
unos diciendo: “Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?”
Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga:
“No temas; solamente ten fe”. (…)
Pero él, después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña,
a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña.
Y tomando la mano de la niña, le dice:
“Talitá kum”, que quiere decir: “Muchacha, a ti te digo, levántate”.
La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años.
del Evangelio del día (Mc 5, 21-43)
SAN JUAN BOSCO