22 claves para entender y vivir el Jubileo de la Misericordia

  1.     ¿Qué es un Jubileo? El Jubileo o Año Jubilar es un tiempo de gracia en el que la Iglesia hace una llamada a la conversión, a la penitencia y a la reconciliación con Dios Padre en Cristo. Como dispensadora de la gracia de la Redención, ella concede a todos los fieles la posibilidad de una renovación espiritual profunda, mediante el don de la indulgencia. El Jubileo es llamado también Año Santo porque su fin es promover la santidad de vida.
  2.     ¿Cuál es el sentido de la palabra “Jubileo”? “Jubileo” tiene una raíz hebrea: “yobel”, nombre del cuerno de cordero que los israelitas hacían sonar para anunciar un año especial dedicado a Dios, en el que estaba prescrito el descanso de la tierra, la liberación de esclavos, la condonación de las deudas y el rescate de la propiedad (cf. Levítico 25). “Jubileo” tiene también una raíz latina: “iubilum”, que expresa alegría, gozo y alabanza. El Jubileo cristiano es un tiempo de alegría y alabanza, porque nos ofrece una oportunidad especial de liberación de la esclavitud del pecado y de sus consecuencias, para vivir en la libertad de los hijos de Dios.
  3.     ¿Cuándo celebró la Iglesia el primer Año Jubilar? El primer Jubileo universal fue convocado por el Papa Bonifacio VIII en el año 1300.
  4.     ¿Cada cuánto tiempo se celebra un Año Jubilar? Aunque Bonifacio VIII concibió la realización de un Jubileo cada siglo, el Papa Clemente VI decidió establecer en 50 años  el  período  de  los  Años   Jubilares. Posteriormente, Pablo II, al convocar el Jubileo de 1475, fijó definitivamente la periodicidad jubilar en 25 años.
  5.     ¿Por qué el Año de la Misericordia es un Jubileo Extraordinario? Porque es celebrado fuera de la periodicidad de 25 años. Un Jubileo Extraordinario es aquel convocado al margen del ritmo ordinario, con motivo de una efeméride, un acontecimiento de particular importancia o una necesidad pastoral
  6.     ¿Por qué ha querido el Papa convocar un Jubileo dedicado a la Misericordia? En un mundo lleno de grandes esperanzas, pero al mismo tiempo inmerso en grandes contradicciones, el Papa cree que es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que viva y testimonie en primera persona la misericordia. La Iglesia es fiel a su misión cuando profesa y proclama la misericordia, y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia, de las que es depositaria y dispensadora.
  7.     ¿Cuándo  anunció   el   Papa   Francisco   la   celebración   del   Jubileo   de   la Misericordia? Francisco realizó el anuncio en el segundo aniversario de su elección como Pontífice, el 13 de marzo de 2015, durante la homilía que dio inicio a la iniciativa “24 horas para el Señor”
  8.     ¿Con qué documento fue convocado oficialmente el Jubileo de la Misericordia? La convocatoria se hizo a través de la Bula Misericordiae Vultus, publicada el 11 de abril de 2015.
  9.     ¿Cuál es el lema del Jubileo Extraordinario de la Misericordia? El lema es “Misericordiosos como el Padre”. Se inspira en la enseñanza de Jesús: “Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6, 36).
  10.     ¿Qué hemos de hacer en primer lugar para ser misericordioso? Lo primero que hemos de hacer  es ponernos a la escucha de la Palabra de Dios. Hemos de recuperar el silencio para meditar y contemplar la misericordia de Dios revelada en Jesucristo, de modo que podamos asumirla como propio estilo de vida.
  11.     ¿Cuál es el logo del Año de la Misericordia? Es una imagen de Jesucristo, Buen Pastor, que lleva en sus manos y pies las marcas de la Pasión, y que carga sobre sus hombros al hombre extraviado que ha redimido.
  12.     ¿Cuándo dio comienzo el Año Jubilar de la Misericordia? La inauguración oficial tuvo lugar en Roma el 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de S. Pedro. En las Diócesis se inició el 13 de diciembre, tercer Domingo de Adviento. Pero, ya el 29 de noviembre, durante su viaje a República Centroafricana, Francisco quiso la Puerta Santa de la Catedral de Bangui, anticipando así el inicio del Jubileo en África.
  13.     ¿Por qué se escogió la fecha del 8 de diciembre? Porque en ese día se cumplieron 50 años de la conclusión del Concilio Vaticano II. El Papa quiere que uno de los frutos del Jubileo sea reavivar en la Iglesia el espíritu del Vaticano II, que es el espíritu del Buen Samaritano. Frente a los errores y males presentes en el mundo, la Iglesia prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad.
  14.     ¿Cuándo terminará el Año Jubilar de la misericordia? La conclusión del Jubileo tendrá lugar el 20  de noviembre de 2016, Solemnidad de Cristo Rey del Universo, último Domingo del Año Litúrgico. Será un día de gratitud por el Año Jubilar, en el que serán encomendados al señorío de Cristo la vida de la  Iglesia, la humanidad entera y todo el cosmos
  15.     ¿Cuáles son los signos del Año Jubilar? Los signos tradicionales de todo Año Jubilar son la Puerta Santa, la peregrinación y la indulgencia jubilar. Además, en este Jubileo, el Papa Francisco ha querido destacar otros signos e iniciativas: las obras de misericordia corporales y espirituales, las 24 horas para el Señor, el envío de los “Misioneros de la Misericordia”, la organización de “misiones para el pueblo”, el diálogo interreligioso
  16.     ¿Qué significa la Puerta Santa? La Puerta Santa – que en este Año Jubilar es llamada “Puerta de  la Misericordia” – evoca el paso que cada cristiano está llamado a dar del pecado a la gracia. Al  atravesar el umbral de la Puerta Santa expresamos el deseo de dejarnos abrazar por la misericordia de  Dios y nuestro compromiso de ser misericordioso con los demás. Jesús dijo: “Yo soy la puerta” (Jn 10, 7), porque sólo a través de Él tenemos acceso al Padre
  17.     ¿Qué significa la peregrinación? La peregrinación es una imagen del camino que el hombre realiza en su existencia: del nacimiento a la muerte, la condición de cada persona es la de homo viator. Evoca también el camino personal del creyente siguiendo las huellas de Cristo: un camino de oración, de ascesis, de constante vigilancia de la propia fragilidad, de disposición continua a la conversión,… En fin, la peregrinación es un signo de que la misericordia, siendo un don, es también una meta a alcanzar que requiere compromiso y sacrificio.
  18.     ¿Qué es la indulgencia? Es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia. Hay que tener en cuenta que el pecado, incluso aunque haya sido perdonado, deja una “huella negativa” en la persona, que necesita una purificación, sea en esta vida, sea después de  la muerte (en el estado  que  llamamos  purgatorio).  La  indulgencia  posibilita  que  el  pecador  se  libere  de  las  “reliquias”  o “residuos” que son consecuencia de sus pecados. La indulgencia puede ser parcial, si remite una parte de las penas temporales, o plenaria, si consigue una total purificación de las mismas
  19.     ¿Cómo se  puede  obtener  la  indulgencia  plenaria?  Para  ganar   una indulgencia  plenaria  se  requieren  estas  condiciones:  desapego  total  del pecado (incluso venial), confesión sacramental, comunión eucarística, oración por las intenciones del Papa y cumplimiento de la obra prescrita. La confesión y la comunión pueden hacerse hasta 15 días antes o después  de  la obra prescrita. La indulgencia puede aplicarse en beneficio de la  persona que la obtiene o como sufragio a favor de los difuntos.
  20.     ¿Cuáles son las obras con las que se puede ganar la indulgencia plenaria en el Año Jubilar? Cumplidas las otras condiciones, la indulgencia se puede ganar haciendo una breve peregrinación hacia la Puerta Santa abierta en un templo jubilar (sea una Basílica Romana, una Catedral u otro templo designado), concluyendo con la profesión de fe (Credo) y una reflexión sobre la misericordia. Además, es posible ganar la indulgencia jubilar practicando cualquiera de las catorce obras de misericordia. Los enfermos lucrarán la  indulgencia viviendo con fe gozosa y esperanza el momento de la prueba. Los presos lo harán en las  capillas de las cárceles, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre.
  21.     ¿Cómo ha de ser vivida la Cuaresma del Año Jubilar? Debe ser vivida como un momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios. Para ello, el Papa pide ponerse a la escucha de la Palabra de Dios, vivir las obras de misericordia, volver a situar en el centro el Sacramento de la Reconciliación, fomentar las “misiones para el pueblo” y realizar la iniciativa “24 Horas para el Señor” (el viernes y sábado anteriores al IV Domingo de Cuaresma). Además, durante la Cuaresma, el Papa enviará los “Misioneros de la Misericordia”, sacerdotes con la potestad de perdonar todos los pecados, incluso los reservados a la Sede Apostólica.
  22.     ¿Qué es un Jubileo local? Además de los Jubileos de carácter universal, la Santa Sede puede también conceder a las Diócesis (u otras entidades eclesiales) la celebración de un Año Jubilar. Esta  concesión es motivada, bien por la existencia de un santuario que suscita una gran devoción en el pueblo cristiano, bien por una determinada efeméride,… En España existen varios Jubileos locales concedidos a  perpetuidad: el Año Jubilar Lebaniego (en Liébana); el Año Jubilar de la Santísima y Vera Cruz (en  Caravaca); el Año Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz (en Valencia). Entre todos destaca el Año Santo Compostelano, que se celebra en Santiago de Compostela cuando la fiesta del martirio del Apóstol Santiago (25 de julio) cae en Domingo.

Fuente: PRESBITERIO Nº 74 (Boletín de la Delegación para el Clero del Arzobispado de Santiago)