4.- San Félix de Solovio, plaza de Abastos y cocina económica

igl4La primera parroquia de Santiago, cuando no era nada más que un pequeño “castro”, un poblado donde un monje llamado Pelayo vio unas luces cuando estaba reunido con sus fieles, y llamado el obispo de Iria, (Padrón) Teodomiro, reconoció que habían encontrado la Tumba perdida del apóstol Santiago en el cercano bosque de Libredón. Así empezó todo en ese lugar elevado de Santiago que recuerda los orígenes en el siglo IX. Aunque la iglesia fue reelaborada posteriormente, se conserva un tímpano gótico (hay varios por Santiago muy hermosos) con la Virgen y el Niño, san José y los Magos en adoración.

La cercana plaza de Abastos es el mercado tradicional de Santiago donde se cruzan personas de la ciudad, de sus alrededores, peregrinos humildes y turistas,  compradores  y  vendedores  de  productos tradicionales y naturales, recuperando aquel sentido más humano y cercano del comercio tradicional a veces amenazado o perturbado en su humanidad por las grandes dinámicas consumistas globales que nos absorben. Al mismo tiempo, no son pocos los compradores y vendedores que se acercan a la cercana “Cocina económica” para dejar algo para aquellos que, por no tener, no tienen ni para comer, en una tierra donde tenemos fama de dar de comer bien y disfrutar con ello.

En la Cocina Económica “dar de comer al hambriento” es una verdad que expresa como generosidad (con el prójimo) la gratitud (a Dios) de los que en Santiago pueden comer cada día o viven de trabajar en el campo o el mar (duramente) para producir los alimentos.

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