Actividades pastorales, asistenciales y conservación de edificios y gastos de funcionamiento absorben la mitad del presupuesto diocesano

El arzobispo insta a los diocesanos a colaborar en el sostenimiento de estas tareas en el Día de la Iglesia Diocesana

Este próximo domingo día 13, los fieles tienen la oportunidad de contribuir con sus aportaciones

“Formamos una gran familia en la que tú no puedes faltar”. Así se explica el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, en una carta abierta a los diocesanos que se publica en “Nuestra Iglesia”, el boletín que la Archidiócesis compostelana distribuirá este domingo día 13 de noviembre en todos los templos para celebrar el Día de la Iglesia Diocesana. En la publicación se da cuenta, además, del origen y destino de las cuentas diocesanas. Este año, el Día de la Iglesia Diocesana, acontecimiento que permite a los cristianos contribuir con sus aportaciones económicas al mantenimiento de la tarea pastoral y social de la Iglesia, se desarrolla bajo el lema “Somos una gran familia contigo”. El presupuesto diocesano en el ejercicio de 2015 ascendió a 23,6 millones de euros (17,54 euros por habitante). De ellos, analizando el destino de los recursos, casi un treinta por ciento se dedicó a las actividades pastorales y asistenciales y otro veinte por ciento estuvo destinado a conservación de edificios y gastos de funcionamiento. En el origen de este presupuesto, un treinta y nueve por ciento procede de las aportaciones voluntarias de los fieles y otro veintiséis por ciento de la asignación tributaria, la contribución voluntaria vía declaración de la renta. Monseñor Barrio insta a los diocesanos a colaborar en esta tarea.

Con 1.071 parroquias o 539 sacerdotes (diocesanos o religiosos); con 307 centros en los que se atiende anualmente a unas cuarenta y tres mil personas; con 6.862 bautizos o 2.024 celebraciones matrimoniales; la Iglesia diocesana de Santiago dedica el 29% de su presupuesto de gastos, que ascendió en 2015 a 23,2 millones de euros, a actividades pastorales y asistenciales. Se incluyen en este apartado la acción pastoral, la catequesis, la liturgia, la actuación social y caritativa, las aportaciones para las misiones o para Manos Unidas, Cáritas o el Seminario, así como las Cocinas Económicas.

A las retribuciones al clero se dedica el 19,21% del presupuesto; mientras que al mantenimiento de los centros de formación va un 3,67%. De acuerdo con los datos de ejecución presupuestaria, la conservación de edificios y los gastos de mantenimiento absorben otro 20,37%. A empleos extraordinarios se dedica otro 16,85% del presupuesto, 3,9 millones de euros, que se destinan a nuevos templos (como el de San José de O Millladoiro) o a rehabilitaciones (como la rectoral de Arca).

Si se habla de los ingresos, que ascendieron a 23,6 millones de euros, el 38,96 por ciento de los recursos proviene de las aportaciones voluntarias de los fieles, o lo que es lo mismo de su contribución a través de colectas parroquiales, cuotas, suscripciones, limosnas, legados, colectas para Manos Unidas o Cáritas o recaudaciones para el Seminario. Le sigue en importancia en los ingresos la llamada asignación tributaria, es decir la aportación que se realiza al marcar la X en la casilla correspondiente de la declaración de la renta, que supone un 26,03%. En el ejercicio de 2015, la Iglesia compostelana tuvo una capacidad de financiación, es decir un pequeño superávit, del 1,50%, es decir 0,26 euros por habitante.

Como en años anteriores, este próximo domingo día 13 de noviembre, los diocesanos de Santiago de Compostela volverán a tener la oportunidad de seguir contribuyendo con sus aportaciones al sostenimiento de su Iglesia particular. Es una jornada dedicada no sólo a la contribución económica, sino a la reflexión sobre la implicación de todos en el servicio que presta la Iglesia a la sociedad. “Sin tu colaboración pastoral y económica”, indica el arzobispo Barrio en la carta abierta, “la familia diocesana no es lo mismo. Por eso os agradezco vuestra responsabilidad tantas veces demostrada”. Monseñor Barrio resalta, además, que “la diócesis ha de sentirse como una gran familia en la que nadie sobra y todos somos necesarios, siendo una comunidad de fe, esperanza y caridad”.

Por otra parte, la Conferencia Episcopal Española (CEE) presentó hace unos días el portal de donativos para la Iglesia católica en España www.donoamiiglesia.es. Este portal supone un nuevo camino al alcance de los católicos y de todos los que confían en la acción de la Iglesia para hacerle llegar sus donativos. En la actualidad la Iglesia sólo recibe para cumplir su misión lo que los fieles y las personas que desean apoyar le hacen llegar, bien directamente, a través de colectas periódicas, o bien a través de la X en la Declaración de la Renta. Con este nuevo cauce se pretende facilitar la posibilidad de donar a la Iglesia a través de las tecnologías y de los nuevos dispositivos de comunicación.

Este portal, ya disponible, permite donar a la Iglesia una sola cantidad o bien, a través de cuotas periódicas, las cantidades que disponga el donante.  Esos donativos se pueden hacer llegar, con un sencillo procedimiento, a cada una de las 23.000 parroquias que existen en España, a las diócesis o bien directamente a la Conferencia Episcopal.  El portal permite también dejar legados a cualquier parroquia, diócesis o a la CEE, y está vinculado al otro portal dedicado al sostenimiento de la Iglesia católica en España www.portantos.es.

Se trata de un portal pionero en la Iglesia universal al aglutinar en una única web las posibles aportaciones a cualquier parroquia o diócesis de España. Al hacer estas aportaciones el donante podrá beneficiarse, como prevé la legislación, de una desgravación fiscal que puede llegar al 75% de lo aportado. Hasta 150 euros, la deducción es del 75%; a partir de 150 euros, la deducción es del 30%; y en donativos recurrentes, es del 35%. El límite deducible liquidable es del 10%. Se entiende que un donativo es recurrente si en los dos años anteriores y de manera consecutiva se ha entregado a la misma entidad una cantidad igual o superior.

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