Este templo se denomina Basílica de la Agonía o de las Naciones en el Huerto de Getsemaní. En este lugar comenzó la Pasión una fatídica noche. “Que pase de mí este cáliz”. Aquí también se enmarca la traición de Judas y el prendimiento. Evoca, en el alma cristiana, el sufrimiento humano, la angustia, la tristeza, el aparente fracaso, el miedo. Cuando nos encontramos mal, el sentimiento deriva hacia el temor envolvente de una noche oscura. Entonces, en ese momento, emerge la figura de Jesús como “uno de los nuestros”, capaz de comprender nuestra tristeza y frustración. Un Maestro, que nos ayuda a ir más allá de la congoja de la vida. El frontón de la fachada aparece engalanado con un espectacular mosaico. Jesús, en oración, intercede ante el Padre. Un ángel porta el corazón de Jesús que ora en Getsemení: simboliza la entrega de su vida por puro amor.

Fray Paco