La Iglesia de san Francisco será este miércoles el escenario privilegiado de un concierto muy especial a cargo del tenor italiano Marco Voleri y las sopranos Elisa Bovi y Aurora Martini. El recital se enmarca en el proyecto “Síntomi di Felicità” (Síntomas de felicidad). Una iniciativa que puso en marcha Marco Voleri, enfermo de esclerosis múltiple, y que persigue un doble objetivo. Por un lado, recaudar fondos para financiar proyectos de investigación, y, por otro, sensibilizar a la opinión pública sobre esta enfermedad invalidante. El concierto será también un testimonio de la experiencia personal del tenor, que descubrió la dolencia a los treinta y siete años, como él mismo confiesa, una mañana después de haber asistido la noche anterior a una representación de Gianni Schicchi, una ópera de Puccini, su compositor favorito.

Voleri no es un recién llegado. Se diplomó en el conservatorio G. Verdi de Milán y a lo largo de su carrera artística ha interpretado más de cuarenta papeles operísticos y participado en más de cien conciertos por todo el mundo.

El testimonio de Marco Voleri es el de un luchador que incluso es capaz de contar anécdotas divertidas a pesar de su situación. Como por ejemplo, que por el hecho de padecer esclerosis múltiple ninguna compañía le contratará un seguro médico internacional para estar cubierto ante cualquier eventualidad durante sus todavía numerosas giras.

Dentro de su labor divulgativa y de sensibilización publicó en 2013 “Sintomi di Felicità”, un libro autobiográfico en el que recorre su vida y narra cómo le ha influido la esclerosis múltiple y cómo se enfrenta a ella.

Es consciente de que su voz se apagará algún día. Pero de momento, se niega a ser tratado como un enfermo. Esta noche las piezas de ópera que interprete serán, más que nunca, un canto a la alegría de vivir y a la esperanza.