Casi cuarenta y cuatro mil personas fueron atendidas en sus necesidades sociales y asistenciales por la Iglesia Diocesana de Santiago

Un total de 43.945 personas fueron atendidas en el último ejercicio en los 307 centros que la Archidiócesis de Santiago de Compostela dedica a la atención social y a la acción caritativa, una cifra que pone de relevancia la importancia de las aportaciones de los fieles al sostenimiento de la Iglesia. Este domingo día 15 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana, acontecimiento que permite a los cristianos contribuir con sus aportaciones económicas al mantenimiento de la tarea social y pastoral de sus iglesias locales. En la Archidiócesis de Santiago de Compostela, las cuentas diocesanas correspondientes al año 2014 suponen unos ingresos por aportaciones voluntarias de los fieles de 9,4 millones de euros, una cantidad ligeramente inferior a la del ejercicio anterior, mientras que la asignación tributaria (la contribución voluntaria vía declaración de la renta) supuso unos ingresos de 6,1 millones de euros, cifra superior a la registrada en el año 2013. Este domingo, el Día de la Iglesia Diocesana se celebra bajo el lema “Una Iglesia y miles de historias gracias a ti”. El arzobispo de Santiago, monseñor Barrio, en una Carta a la Archidiócesis, recuerda la importancia de “nuestra colaboración económica porque sin ella nuestra parroquia y nuestra diócesis no podrían desarrollar la labor caritativa y social, la catequesis parroquial, la celebración de los sacramentos, la presencia y acompañamiento de los sacerdotes”.

En la publicación “Nuestra Iglesia”, repartida por toda la Diócesis de Santiago de Compostela, se indica que “en los presupuestos diocesanos, las partidas dedicadas a las atenciones pastorales y sociales son siempre las más numerosas”. Ello es posible, se añade, “gracias a la generosidad de todos los diocesanos, que con sus aportaciones económicas sostienen estas actividades que visualizan la solidaridad y la comunión de bienes evangélica”. En las cuentas diocesanas de 2014, por ejemplo, un 27,50% de los gastos se dedican a actividades pastorales y asistenciales (acción pastoral, catequesis, liturgia, actuación social y caritativa, misiones, aportaciones a Manos Unidas, Cáritas o Seminario), hasta un total de 6,3 millones de euros, del total de 23,1 millones de las cuentas diocesanas, manteniéndose las aportaciones extraordinarias a Cáritas y las Cocinas Económicas, hasta los 150.00 euros, conservándose las prioridades en materia asistencial a nivel diocesano.

Además, a las retribuciones del Clero se destinan 4,3 millones de euros y otro millón más a los centros de formación de la Diócesis (seminarios, centros universitarios y centros diocesanos de estudio). A la conservación de edificios y gastos de funcionamiento, la Archidiócesis compostelana asigna un 20,48% de su presupuesto, hasta los 4,7 millones de euros.

Si se habla de ingresos, el 40,71% de los recursos tienen su origen en las aportaciones voluntarias directas de los fieles (colectas parroquiales, cuotas, suscripciones, limosnas, herencias, legados, colectas para Manos Unidas, Cáritas o Seminario), con un montante total de 9,4 millones de euros. El siguiente capítulo en importancia es la llamada Asignación Tributaria (la aportación que se realiza al marcar la X en la casilla correspondiente de la declaración de la renta), que suma 6,1 millones de euros, lo que implica un 26,52% del total de ingresos. En el presupuesto diocesano de 2014 la necesidad de financiación fue de 837.000 euros, financiado con cargo a préstamos o reservas de fondos diocesanos, inferior al déficit del ejercicio anterior.

Este domingo día 15 de noviembre los diocesanos tendrán la oportunidad de seguir contribuyendo con sus aportaciones a este sostenimiento de la Iglesia que peregrina en Santiago de Compostela. Es una jornada dedicada no sólo a la contribución económica, sino a la reflexión sobre la implicación de todos en el servicio que presta la Iglesia a la sociedad. En el folleto editado por el Arzobispado de Santiago se señala que “en una diócesis como la de Santiago de Compostela, la cercanía a los más pobres y necesitados, a los excluidos y desfavorecidos, está indisociablemente unida a la acogida de los miles de peregrinos que caminan por la ruta jacobea para llegar a abrazar al apóstol Santiago”.

En la Carta a la Archidiócesis que suscribe monseñor Julián Barrio se lee que “cada uno de nosotros somos una historia y esta historia está inserta en nuestra familia, en nuestra comunidad parroquial, en nuestra comunidad diocesana. Todos formamos parte de la misma Iglesia”. Además, monseñor Barrio recuerda “¡cuánto bien se está haciendo a los demás!…; también en nuestra diócesis hay miles de historias gracias a ti”.

La Archidiócesis de Santiago ha distribuido entre las parroquias un total de 1.294 carteles grandes, 300 pequeños, 29.815 revistas de “Nuestra Iglesia”, 49.949 sobres de cuestación y otros tantos dípticos informativos sobre el Día de la Iglesia Diocesana.

Desgravaciones en donativos

Por otra parte, el Arzobispado de Santiago ha remitido información a todos los sacerdotes y parroquias de la Diócesis sobre la reciente modificación de la desgravación fiscal de los donativos entregados a cualquier fundación y, consiguientemente, a la Iglesia, que entrará en vigor desde el próximo día 1 de enero de 2016. En enero de este año se modificó la conocida como Ley de Mecenazgo y las deducciones hasta entonces existentes (un 25% en el caso de personas físicas y un 35% en el caso de personas jurídicas) se han modificado: hasta un 50% para el ejercicio de 2015 y hasta un 75% para el ejercicio de 2016. Dicho de otra forma: si una persona dona 300 euros en enero de 2016, se desgravará en su declaración de la renta del año siguiente el 75% de los primeros 150 euros, es decir 112,50%; y de los otros 150 euros, se desgravará el 30%, es decir, 45 euros. En total, la desgravación de un donativo de 300 euros será de 157,50 euros.

CUADROS Y GRÁFICOS
Ingresos

grafico01

Gastos

grafico02