Comienza el septenario de Navidad

Con este motivo publicamos una reflexión del Director del Secretariado de Música Sacra de la archidiócesis y responsable del Departamento de Música del Secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia en la Conferencia Episcopal Española, Óscar Valado.

 Hoy es 17 de diciembre y comienza el septenario (7 días previos) de la gran solemnidad de Navidad.

Por ello, quiero hablar de una GENIALIDAD del canto gregoriano para este tiempo inmediato a la Navidad.

Existen 7 antífonas, una para cada día (del 17 al 23 de diciembre). Estas antífonas preceden al canto del Magníficat, es decir, están enmarcadas en el rezo de vísperas. La peculiaridad de estas antífonas es que todas comienza con la exclamación «O», por eso se llaman las Antífonas «O» ¿cuál es la devoción mariana que nos habla de la esperanza, de la espera, de la expectación tan propia del tiempo de Adviento? La virgen del «O». Curioso, verdad? Prosigamos.

A la exclamación «O» le siguen en cada una de las antífonas los títulos mesiánicos tomados del Antiguo Testamento. Es una aclamación a Jesús el Mesías.

O Sapientia…  Oh sabiduría, Palabra
O Adonai… Oh Señor
O Radix Iesse… Oh raíz -renuevo- de Jesé (padre de David)
O Clavis David… Oh llave de David
O Oriens… Oh oriente -sol, luz-
O Rex gentium… Oh rey de los pueblos
O Emmanuel… Oh Dios-con-nosotros.

Leído como un acróstico de abajo a arriba resulta: «ERO CRAS» que quiere decir SERÉ o VENDRÉ MAÑANA, como si el mismo Jesús anunciase su venida con palabras dichas de su propia boca. Y es así, si leemos de arriba a abajo podemos leer «SARC (del griego sark) ORE» que se puede traducir por «carne con boca» o «carne por boca», es decir, Jesucristo, Palabra hecha carne se pronuncia con su propia boca. ¿Qué gran misterio celebramos si no en Navidad? El mismo Dios se ha hecho carne y tendremos ocasión de escuchar hablar por su propia boca.

¿Cómo se puede decir tanto con tan poco? Por algo «la Iglesia reconoce el gregoriano como canto propio de la liturgia romana; en igualdad de circunstancias, por lo tanto, se le debe otorgar el primer lugar en las acciones litúrgicas» (Sacrosanctum Concilium 116).

Esta semana podremos «saborear» estas antífonas. Esta es la primera:

Antifona I – 17 de diciembre.

O SAPIENTIA, quae ex ore Altissimi prodiisti,
attingens a fine usque ad finem fortiter suaviterque disponens omnia:
veni ad docendum nos viam prudentiae.

Oh Sabiduría que sales de la boca del Altísimo (Eclesiástico 24, 3),
te extiendes hasta los confines del mundo y dispones todo con suavidad y firmeza (Sabiduría 8, 1): ven a enseñarnos el camino de la prudencia (Proverbios 9, 6).

Oscar Valado