Desde la Escritura: persecución contra los apóstoles

Como consecuencia de la curación del lisiado de nacimiento, los miembros del Sanedrín convocaron a Pedro y a Juan para que dieran testimonio del motivo de haber curado a aquel cojo de nacimiento. Los Apóstoles hablaron de Jesús como aquel cuya crucifixión habían promovido los judíos, siendo después resucitado por Dios y convertido en causa de salvación para los hombres.

No teniendo nada que objetar, al haber realizado ellos una acción tan buena que no podían echarles en cara ninguna culpa, les mandaron salir del tribunal, mientras los parlamentarios reflexionaban en voz alta. A todo lo que podían llegar era a intentar que guardaran silencio sobre Jesús, para que la gente no fuera detrás de ellos, siguiéndoles como discípulos. Entonces los llamaron y les intimaron que dejaran de hablar en nombre de Jesús. Sin embargo Pedro y Juan replicaron que no podían hacer caso a los hombres, en lugar de seguir lo que el Señor les había hecho ver. Ellos, profiriendo amenazas, los hicieron marcharse, y ellos se alegraron de sufrir desprecios por el Nombre de Jesús.

José Fernández Lago