Domingos en Blanco: el joven pobre

    Cantalamessa razona que los ricos tienen fe: si Dios existe y ha querido dotarlos de esa abundancia material (y no a todo el mundo), el “statu quo” no se altera; se perpetúa. Cervantes advierte: “No desees y serás el hombre más rico del mundo”. Un “aquel” peligroso debe tener la riqueza porque mancha a quien la corteja.

    La verdadera prudencia y sabiduría se encuentra en la Palabra de Dios. La veneramos como si fuese el Cuerpo del Señor. De hecho, nos alimenta también. Anunciarla a los pobres se convierte en un signo de la Presencia de Cristo. Esta tarea se incluye en los deberes de “clase” para el próximo “curso”: el Año de la Misericordia.

    Toda sabiduría aporta seguridad personal, estabilidad emocional, relaciones familiares fuertes, superación de obstáculos, laboriosidad inteligente. Suaviza los enfados y las situaciones difíciles. Favorece la salud, la paz y la prudencia; y protege.

    Xavi me dio pena. No quiso estudiar más. Ni peleaba por trabajar. Le consiguieron un coche destartalado cuando sacó el carnet y engañaba sobre su paradero. Con 4 “pavos” le bastaba para imitar a sus desenfrenados colegas. Su corazón era de oro puro, 24 kilates. Pero nadie conseguía hacerle ver que somos algo más que materia.

    La historia de los occidentales que se han marchado a combatir en el “Estado Islámico” llama la atención. Algunos se arrepienten y vuelven. “Claro, si no le ofreces a un chaval nada más que una esplanada, alcohol barato o trabajo esclavo, cuando lo hay, como peón de una dura multinacional…: no hay aliciente”. Al espíritu humano conviene plantearle horizontes trascendentes. De lo contrario, nunca llegará a “rico”.

    La serie “Hombre rico, hombre pobre” (los Jordache),analizaba la vida de dos hermanos con rumbo diferente: el uno, Tom, caminaba hacia la destrucción; el otro, Rudy, acumulaba riqueza y poder. Esta sociedad, ¿sólo podrá ofrecer esa alternativa?

    Manuel Blanco
    Delegado de Medios
    de Comunicación Social