El arzobispo asegura en el Jubileo de los Enfermos que el “dolor es un misterio al que hay que acercarse con respeto y pudor”

La Delegación de Pastoral de la Salud de la Archidiócesis compostelana organizó hoy sábado, día 13 de febrero, el Jubileo de los enfermos, voluntarios y profesionales de la Salud, un acto al que asistieron unas trescientas personas. El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, quien presidió la Eucaristía en la Catedral de Compostela, dijo que “la enfermedad y el sufrimiento nos hacen tomar conciencia de nuestra impotencia, de nuestros límites y de nuestra finitud. El dolor es un misterio al que hay que acercarnos con respeto y pudor, con delicadeza y realismo, reconociendo que la conciencia de nuestras limitaciones nos hace más humanos y humildes. La cuestión no es tanto preguntar porqué sufrimos, cuanto descubrir el sentido del dolor porque “la manera de sufrir es el más grande testimonio que un alma da de sí misma”.

En el curso de la Eucaristía, algunos de los enfermos recibieron la Unción de Enfermos.

Homilía íntegra de monseñor Barrio