El arzobispo presidió la tradicional Cena Solidaria del Seminario Mayor para las personas sin hogar

Un elevado número de personas se dieron cita anoche en los comedores de la Hospedería de San Martín Pinario para asistir a la tradicional Cena Solidaria, organizada por el Seminario Mayor Compostelano con motivo de la Campaña Personas sin Hogar que organiza Cáritas. El encuentro solidario fue presidido por el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, que estuvo acompañado por el obispo auxiliar, monseñor Jesús Fernández González.

En unas breves palabras de agradecimiento por la solidaridad demostrada, monseñor Barrio insistió en que la jornada de sensibilización y denuncia debe ser una llamada de atención “para que en la medida de nuestras posibilidades trabajemos con la finalidad de que todas las personas puedan vivir con la dignidad plena que ostentan”. El arzobispo recordó que nadie escoge libremente vivir en la calle, y que todas las personas deben tener un hogar, “tenemos ante nosotros un reto para que nadie se encuentre en situación de sin hogar”, señaló finalmente.

Los organizadores en el momento de agradecer la solidaridad insistieron en que encuentros de este tipo representan un acto de cooperación gratuita. La recaudación obtenida se destina a los proyectos que tiene en marchas Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela.

Los actos se iniciaron con la celebración Eucarística en la capilla del Seminario, presidida por monseñor Jesús Fernández González, obispo auxiliar. Durante su intervención el prelado agradeció a todo el mundo la solidaridad demostrada a favor de las personas que no tienen un hogar y que tienen que dormir en la calle.

A la cena solidaria asistió una representación de usuarios del centro Vieiro de Cáritas, que durante todo el día recibieron a las personas que visitaron la exposición de carteles, murales y objetos elaborados por ellos, que se instaló en una de las salas de la Hospedería.

Al comienzo de la cena, Carlos, un seminarista, agradeció la presencia de los asistentes. “Quiero”, dijo, “ante todo, darles las gracias por estar hoy aquí con nosotros, así como por su generosa colaboración y por aquellos que han donado todos los regalos que más tarde vamos a sortear”. También dio las gracias al arzobispo, monseñor Barrio, y al obispo auxiliar, monseñor Fernández, así como al delegado diocesano de Cáritas “y sus colaboradores por su maravillosa labor a favor de los más necesitados y a todos los que colaboraron en la fila cero”.

Carlos explicó, también, que “al participar en esta cena estamos construyendo puentes, es decir, nuestra ayuda llega hasta aquel que no tiene dónde cobijarse”. “Nosotros”, continuó, “con caridad cristiana y con un corazón misericordioso en este año jubilar que va a comenzar, construimos ese puente para llegar a ellos y no volver la vista atrás, para que sepan que estamos aquí a su lado y que son importantes para nosotros”.

Los presentes en la cena tuvieron la oportunidad de comprar rifas para el sorteo de los regalos que, desinteresadamente, fueron donados por muchas personas e instituciones que “construyeron ese puente de caridad hacia esta buena causa”, según dijo Carlos.

Misa 2