El arzobispo Rino Fisichella resume el significado del Año Jubilar y presenta la Carta Apostólica “Misericordia et misera”

Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el arzobispo Rino Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, ha presentado las conclusiones del Jubileo Extraordinario de la Misericordia y la Carta Apostólica del Santo Padre “Misericordia et misera”.

“Para entender el valor que el Jubileo ha tenido  en la vida de la Iglesia, los objetivos  propuestos, y los efectos que continuarán en   las comunidades cristianas –comenzó el prelado- es necesario tener en mano  dos documentos programático: la bula de convocación del Año Santo, “Misericordiae vultus, y la Carta Apostólica Misericordia et misera, firmada ayer”.

“En el primer documento se lee: ” Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre.”…El deseo del Papa  Francisco era expresamente éste:  hacer cumplir a los creyentes la  experiencia de la misericordia para convertirse en instrumento de la misericordia”. “No podemos ocultar –constató – que la misericordia, empezando por el uso del término, se había convertido en algo obsoleto, relegado principalmente a la piedad popular y sin un verdadero valor en el estilo de vida cristiana. Con este Jubileo, una cosa es cierta: la misericordia  se ha convertido en la protagonista, al menos durante un año,  de la vida cotidiana de los cristianos”.

“No hay que olvidar, por otra parte, que el Jubileo es esencialmente una experiencia religiosa y espiritual –observó-La trayectoria prevista desde CastelSant’Angelo hasta la Puerta Santa quería poner de relieve que en  medio de  la ciudad y de  los turistas, se creaba  un espacio especial para la peregrinación, la reflexión y la oración. Los millones de peregrinos que  han hecho así  han  querido dar este testimonio concreto  que han entendido muy bien los que han atravesado la Via della Conciliazione . La concretización de los signos de misericordia, actuados principalmente en los  “Viernes de la misericordia”, ha llamdo la atención de la opinión pública poniéndola no solamente   frente a  las nuevas pobrezas de nuestro mundo, sino también ante la respuesta simple y operativa de la Iglesia. Si otros pensaban que el Jubileo era principalmente una fuente de ingresos, sobre todo en un momento de crisis como el actual, han entendido mal su significado más profundo”.

Pasando después a las cifras de afluencia, informó : “Hoy en día, podemos afirmar con datos seguros que en el Jubileo en Roma han participado 21,292,926 peregrinos. El grupo más numeroso ha sido el  italiano, seguido por el grupo alemán, después  Estados Unidos. Polonia, España … para llegar a Rusia, China, Japón, Corea del Sur, Venezuela, el Chad, Ruanda, Angola, Islas Cook, Nepal … En definitiva se puede decir que el mundo entero ha venido a  Roma. Además,  por primera vez en la historia de los Jubileos, este Año Santo ha tenido una caracterización universal. En todo el mundo se abrieron Puertas de la Misericordia como  testimonio de que el amor de Dios no podía saber de cualquier frontera. Según  los datos de que disponemos…en los países donde el catolicismo tiene más arraigo, el porcentaje de fieles que cruzó la Puerta Santa ha superado el 80% del número total de católicos …A nivel mundial, de hecho, gracias a los datos proporcionados por algunas diócesis importantes de todo el mundo, fue posible estimar un promedio de asistencia entre el 56% y el 62% del total de la población católica; una cifra que oscila entre  700 y 850 millones de fieles  que han cruzado la Puerta Santa entre el  8 de diciembre 2015 y el mes de noviembre de  2016, en sus diócesis. A estos hay que añadir los fieles que han cruzado las Puertas de la Misericordia  abiertas en santuarios y lugares de peregrinación en todo el mundo…En este sentido, es posible verificar que los mayores santuarios registran una media de asistencia, de 3 millones de fieles; por ejemplo, el santuario de Cracovia ha sido un lugar de peregrinación para  5 millones de católicos; el santuario de Santiago de Compostela  en 2010 batió el récord de asistencia; al santuario de Guadalupe acudieron  alrededor de 22 millones de peregrinos. La suma de estos datos, por lo tanto, conduce a un resultado global de más de 900 a 950 millones de  fieles que en  todo el mundo han pasado por la Puerta Santa”.

“En fin, tampoco hay que olvidar que este Jubileo ha viajado incluso en el Internet. El sitio creado en siete idiomas ha recibido más  de 6.523 millones… y los suscriptores del sitio son más de 8 millones. Vale la pena dedicar  unas palabras a los Voluntarios del Jubileo que han venido a  Roma. Fueron 4.000, de los cuales 1.800 de SMOM dedicados exclusivamente al servicio sanitario en las cuatro basílicas papales. Procedían de 36 países diferentes; el más anciano tenía 84 años , el más joven 18”-.

Por lo que respecta a las medidas de seguridad, mons. Fisichella resaltó que “todos los peregrinos llevan consigo la imagen de una ciudad segura. El Jubileo se abrió  poco después de un ataque de violencia inaudita en Europa;  desde el principio el  miedo  había desanimado a muchos a partir para Roma. Sin embargo, con cada semana que pasaba, gracias a una eficaz obra de seguridad en la ciudad, los peregrinos fueron capaces de vivir con paz y entusiasmo la propia experiencia jubilar”. El arzobispo dio las gracias en este sentido a las autoridades italianas y destacó la excelente colaboración entre Italia y la Santa Sede para el éxito de las iniciativas jubilares.

Pero para entender si  este Jubileo tendrá la eficacia esperada hay que leer la Carta apostólica “Misericordia et misera” en la que el Papa escribe: “La misericordia no puede ser un paréntesis en la vida de la Iglesia, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio. Todo se revela en la misericordia; todo se resuelve en el amor misericordioso del Padre”. “Los dos pilares sobre los que se asienta la Carta son el hecho de que la misericordia debe ser celebrada y vivida –explicó el Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización”. Partiendo de  aquí se dan  líneas pastorales que serán muy útiles para el proyecto vital  de las comunidades cristianas de todo el mundo”.

“En primer lugar, la celebración de la misericordia. Es bueno tener en cuenta que Francisco en estas páginas ofrece pautas concretas que ya se han reflejado en la celebración del Jubileo. Una primera novedad es que los Misioneros de la Caridad se confirman en su servicio. De hecho, la acción de los misioneros ha sido  muy fructífera; han confesado durante días enteros, han viajado de una parte a otra de sus respectivos países para hacer tangible que la misericordia no tiene límites”.

“De la misma manera  Francisco escribe: “Para que ningún obstáculo se interponga entre la petición de reconciliación y el perdón de Dios, de ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto. Como es sabido este pecado estaba reservado a los obispos que, de vez en vez, dependiendo de las circunstancias, concedían a los sacerdotes de sus respectivas diócesis el poder de absolver. A partir de hoy, “en virtud de su ministerio”, es decir, por el hecho mismo de ser ministros de la reconciliación, el pecado de aborto, podrá ser  perdonado por cada sacerdote, sin ningún tipo de delega en particular. Con el mismo espíritu de salir al encuentro de  las necesidades de los fieles, el Papa confiando en la buena voluntad de sus sacerdotes, para que se pueda recuperar con la ayuda de Dios, la plena comunión con la Iglesia Católica establece que cuantos frecuentan las iglesias oficiadas por los sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X pueden recbir  válida y lícitamente la absolución sacramental”

También hay una iniciativa que “sale al encuentro de los planes pastorales de la diócesis y será la oportunidad de dar más espacio a la Palabra de Dios dedicando enteramente un domingo al año a la Palabra de Dios  “para comprender la inagotable riqueza que proviene de ese diálogo constante de Dios con su pueblo”.

Comentando el segundo pilar de la Carta Apostólica, observó que  se centra más en vivir la misericordia y en el  “carácter social” que reviste. ..”En este contexto –dijo- se propone la Jornada mundial de los pobres. como compromiso de toda la Iglesia para reflexionar cómo la pobreza está en el corazón del Evangelio y sobre el hecho que, mientras Lázaro esté echado a la puerta de nuestra casa no podrá haber justicia ni paz social”-

“El Papa Francisco en esta Carta esta no hace más que profundizar en el tema que tanto ama de la misericordia como una dimensión esencial de la fe y del testimonio cristiano –concluyó el prelado-La provocación de releer  las obras espirituales y corporales de misericordia tradicionales  a la luz de las nuevas formas de pobreza en el mundo de  hoy, son una invitación concreta, para que las comunidades cristianas y cada creyente de espacio a la  imaginación de la misericordia, que produzca una ” una cultura de la misericordia, basada en el redescubrimiento del encuentro con los demás: una cultura en la que ninguno mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando vea el sufrimiento de los hermanos”

Carta Apostólica “Misericordia et misera”

Fuente: press.vatican.va