El arzobispo visitó el Centro Vieiro

Anunció que el nuevo centro en Carretas podrá estar operativo en la próxima primavera

El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio durante su visita el Centro Vieiro de Santiago, que diariamente da cobijo y atención a personas sin hogar, recordó que este colectivo “son ante todo personas a las que tenemos que hacer visibles a través de nuestro acercamiento a ellas”. Les agradeció la acogida y les recordó que “ustedes siempre nos están enseñando a nosotros”. Anunció que si se cumplen los plazos el nuevo centro ubicado en Carretas podrá estar operativo en la próxima primavera, “para que todos ustedes puedan disponer de unas mejores instalaciones y donde se puedan sentir más a gusto”. A petición de una de las usuarias les dijo que se estudiaría la posibilidad de que el centro Vieiro pueda estar abierto también los fines de semana.

Durante la visita, que se enmarcaba en la campaña de puertas abiertas del centro, el prelado estuvo acompañado por los directores diocesano y de la interparroquial, José Anuncio Mouriño Raño y José Antonio Beiroa Troiteiro, respectivamente. El trabajo que se desarrolla en el centro le fue explicado por la responsable, Patricia Camiña.

Gráficas de testimonio

Monseñor Barrio se interesó por una exposición fotográfica titulada “A ollada das persoas sen fogar”, hecha por los usuarios que recorrieron la ciudad con cámaras desechables y plasmaron lo que ellos ven dentro de su mundo. La exposición gráfica le fue explicada por Manuel Luís, usuario de Vieiro. Seguidamente conoció el árbol de agradecimientos a las visitas del que cuelgan textos como: “Gracias por acompañarnos siempre “, “Tú sinceridad nos acerca”, o “Gracias por dedicarnos tu tiempo”.

Para monseñor Barrio “la casa es una condición necesaria para que el hombre pueda venir al mundo, crecer, desarrollarse, para que pueda trabajar, educar y educarse, para que los hombres puedan constituir esa unión más profunda y más fundamental que se llama familia”. Insiste en que una casa “es mucho más que un simple techo, pues en la casa la persona realiza y vive su propia vida, y construye, de alguna manera, su identidad más profunda y sus relaciones con los otros”.

Los usuarios hicieron entrega a monseñor Barrio, como a todo el mundo que visitó el centro durante la jornada de puertas abiertas del fin de semana, un material hecho por ellos con textos que se pueden ver con transparencias de colores y con las frases : “Sempre nos miras”, cuando se utiliza la pantalla verde, o “ Pero non sempre nos ves”, con la de color rojo. Al despedirse, el arzobispo les animó a que nunca pierdan la esperanza.