El obispo auxiliar informa que el 8 de octubre será la inauguración de las asambleas sinodales

El obispo auxiliar de Santiago, monseñor Jesús Fernández González, presidió hoy el encuentro de trabajo de vicarios, arciprestes y delegados pastorales de la Diócesis, en el que se habló sobre la marcha del Sínodo Diocesano y las prioridades pastorales para el próximo curso. “Estamos”, dijo monseñor Fernández González, “ante un año decisivo para el futuro pastoral de la Diócesis” y “es un momento de gracia especial”. El Sínodo Diocesano, concebido como “camino de comunión y de servicio”, se inaugurará el próximo día 8 de octubre y habrá asambleas sinodales el 22 de octubre, los días 12 y 26 de noviembre y el día 17 de diciembre. La clausura está prevista para el sábado 21 de enero. En ellas participarán unas 180 personas. Sobre la marcha de las tareas sinodales informó el secretario del Sínodo, Alfonso Novo.

En su intervención ante los asistentes a este primer encuentro después de las vacaciones veraniegas, el obispo auxiliar destacó la importancia de la celebración del Sínodo, una verdadera prioridad en la preparación pastoral del próximo curso. Monseñor Fernández González recordó la celebración del Año de la Misericordia, aludió a la necesidad de una renovación pastoral que “nos lleve a todos a trabajar en comunidad, siempre con Jesús en nuestro horizonte”. El obispo auxiliar también aseguró que en el próximo curso se trabajará para resaltar la importancia del matrimonio y de la familia, en línea con lo expuesto por el papa Francisco en la exhortación “Amoris Laetitia”.

El vicario de Enseñanza, Luis Otero Outes, informó a los presentes en la reunión sobre las previsiones para el próximo curso, cuyas tareas pastorales se desarrollarán bajo el rótulo “Seamos testigos del Evangelio en toda la Diócesis”, en el marco del “Sínodo: camino de comunión y servicio”. Animó a todos a sensibilizar sobre la importancia del Sínodo, apreciando esta cita como un ejercicio de corresponsabilidad al servicio de la nueva evangelización. También alentó a los asistentes a participar en las asambleas sinodales, sin olvidar la oración por los frutos del Sínodo. Por último, invitó a asumir las conclusiones del Sínodo para una renovación pastoral. Tras las reuniones de trabajo por vicarías y áreas de trabajo, en la sesión vespertina, los asistentes pudieron recibir información de primera mano sobre la marcha de las tareas sinodales de parte del secretario del Sínodo, Alfonso Novo. También pudieron escuchar al responsable de la Delegación de Catequesis, Miguel López Varela, quien resaltó el trabajo en común y en comunión en beneficio de la Iglesia diocesana.