Carmelitas-Santiago

“Es Él muy amigo de almas humildes y que le sirvan con toda pobreza de espíritu y desnudez en viva fe”. Madre María-Antonia de Jesús

Cada hermana trabaja en soledad y en silencio, guardando en el corazón la palabra orada en la mañana. La cocinera del día prevé lo necesario para las comidas, la hermana enfermera atiende a las necesidades, otra hermana baja a la huerta a buscar la fruta, así como cualquier trabajo de la casa: el barrido, las limpiezas, un poquito de jardinería…etc.