El Sínodo Diocesano comienza sus trabajos este sábado tras la Eucaristía que presidirá monseñor Barrio en la Catedral

Este próximo sábado día 8 de octubre se inaugura el Sínodo Diocesano. Después de la Misa de apertura, que se celebrará a las diez de la mañana en la catedral, presidida por el arzobispo compostelano, monseñor Julián Barrio, 170 personas, entre sacerdotes y laicos, comenzarán la primera de varias sesiones en las que se abordarán los temas que afectan a la Iglesia de nuestra tierra, según las propuestas que se han ido recogiendo de las parroquias y otras comunidades a lo largo de los últimos tres años.

El primer proyecto a abordar analiza la situación de las parroquias y ofrece propuestas para mejorar y dinamizar las estructuras pastorales de la diócesis. En sucesivas sesiones se presentarán documentos con sugerencias e iniciativas relativas al anuncio de la fe, a las celebraciones cristianas, al modelo de Iglesia o a la relación del cristiano con la sociedad.

La finalidad del sínodo es aconsejar al arzobispo, que es quien lo convoca, sobre los temas que él mismo ha propuesto, para marcar líneas de actuación comunes en toda la diócesis. Las otras asambleas sinodales se celebrarán el 22 de octubre, los días 12 y 26 de noviembre y el día 17 de diciembre. La clausura está prevista para el sábado 21 de enero. En ellas participan 170 personas, de las que aproximadamente unas cincuenta son laicos.

En el proceso del Sínodo diocesano destacan como hitos reseñables la Carta Pastoral por la que el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, convocó este acontecimiento; las tareas de consulta a la Iglesia que peregrina en Santiago a través de diversas instancias (parroquias, arciprestazgos, comunidades religiosas, asociaciones, etc.), trabajando en los temas de análisis 150 grupos sinodales; y ahora el inicio de las reflexiones en asamblea de los miembros sinodales, de donde saldrán las conclusiones.

Hacía más de un siglo que la diócesis de Santiago no celebraba un sínodo de estas características (bajo el episcopado del cardenal Martín de Herrera), tal y como recordaba en su momento monseñor Barrio en una carta abierta. “Mucho ha cambiado”, indicaba el prelado compostelano, “el panorama religioso y social desde aquellos tiempos, y, si bien la pastoral diocesana ha intentado adecuarse a la nueva situación, tanto en la aplicación de los principios y normas legislativas de la Iglesia universal como en la búsqueda de respuestas a las sensibilidades de nuestra sociedad, ha parecido oportuno emprender una tarea de mayor envergadura”.

Bajo el lema “Renovarnos en comunión desde Cristo”, la convocatoria del sínodo subraya la importancia que la renovación de los creyentes tiene en cualquier proceso de evangelización. El arzobispo compostelano invitaba a todos los diocesanos a asumir  “con valentía y humildad la celebración del sínodo, venciendo inercias y desconfianzas”, centrando la reflexión y el trabajo en tres principios básicos: identidad, comunión y misión.

En su reciente Carta Pastoral sobre la apertura sinodal, monseñor Barrio decía: “Me alegra ahora poder comunicaros que el día 8 de octubre a las 10 en la Catedral tendremos la Misa de Apertura del Sínodo para invocar la luz, el gozo y la fuerza del Espíritu Santo”. “A esta Eucaristía”, explicaba el arzobispo, “están vivamente invitados no sólo los sinodales, sino todos los diocesanos, para manifestar así con mayor claridad que el Sínodo diocesano no es un acto privado de unos pocos, sino que es toda la Iglesia compostelana la que está implicada en él. A los que no podáis venir, os pido que os unáis en la oración allí donde os encontréis”.

El arzobispo afirma en la carta pastoral que “hemos de revitalizar la tradición cristiana y vivir con nuevo vigor los valores auténticos que están dando sentido a nuestra vida. Esto nos ayudará, por respeto a las personas que sufren y por coherencia evangélica, a asumir con tanta dignidad como fidelidad este momento histórico y a generar un ámbito cultural que no cierre sus ojos a la luz de la fe en medio de tanta sospecha y desconfianza”.

Monseñor Barrio dispone, además, que en todas las parroquias e iglesias de la Archidiócesis se celebre la Misa por el Sínodo el domingo día 2 de octubre o, si no fuera posible, en otro domingo del mes; así como que se añada a la Oración de los Fieles una intención por el Sínodo: “Por nuestra Iglesia diocesana, para que el sínodo que se está celebrando produzca frutos de conversión en los corazones y de renovación en la pastoral, roguemos al Señor”.

Para más información: Alfonso Novo, secretario general del Sínodo, 609740259