La Delegación de Catequesis de la archidiócesis invita a todas las parroquias a bendecir la figura del Niño Jesús de sus belenes. Invita también a las familias a que lleven a su parroquia la imagen para ser bendecida. Es esta una tradición que hay en Roma y en otros lugares del mundo y que cada vez se extiende más. El rito coincide con el tercer domingo de Adviento, el “domingo gaudete”, en el que el gozo se desborda ante la inminente Encarnación.

La bendición puede realizarse de manera breve dentro de la celebración Eucarística dominical, o al final de la misma. También puede hacerse en una celebración independiente con todos los niños de la catequesis y sus familias, o realizarse en los hogares con toda la familia. Desde la Delegación de Catequesis nos recuerdan que la bendición nos ayudará a tomar más conciencia del gran misterio de la Navidad y a prepararnos mejor a acogerlo y celebrarlo con gran alegría.

En latín «Gaudete» quiere decir «regocijaos», «alégrense», «estad alegres». Se define así a este día por ser «Gaudete» la primera palabra que se menciona en la celebración litúrgica, específicamente en la entrada. El uso del término deriva de un pasaje de la Epístola a los Filipenses (4, 4), que en esa celebración constituye la segunda lectura dominical del “ciclo C”, que hemos apenas inaugurado. Con ese término, se busca animar al pueblo a continuar con la preparación para la Solemnidad de la Natividad del Señor. Se encuentra ya muy cercana, y por eso ha de ser un motivo de gozo y gran alegría para todos. El color litúrgico que viene usado en las vestiduras del celebrante es el rosado.

Adjuntamos dos propuestas de celebración que se pueden bajar de las siguientes direcciones: