Homenaje a los que ayudan

Arepas, tostones, plátano frito o empanadas argentinas se mezclaron ayer con tortillas, ensaladilla, embutidos o empanadas gallegas. El salón parroquial de la iglesia de Santa Cruz fue ayer una fiesta de la gastronomía, del mestizaje, de la solidaridad y la convivencia. El grupo de Cáritas de esta localidad organizó una merienda y los usuarios que suelen recibir las ayudas ayer mostraron su agradecimiento cocinando algunos de los platos típicos de sus países de procedencia. Entre treinta y cuarenta familias acuden de forma asidua a esta organización, de los que algunas son del propio municipio de Oleiros pero la mayoría son extranjeros, de países como Venezuela, Colombia, Senegal o República Dominicana.

“Ayudan a mucha gente y yo les ayudo también en lo que puedo, en trasladar alimentos… de todo”, explicaba ayer Ángel, feliz por haber aprobado el carné de conducir, que le costeó Cáritas. “Son muy buenos, organizan muy bien”, añadía su esposa María, que acudió junto a los niños a la merienda. Ibra, de Senegal, lleva diez años aquí. Trabaja de escayolista y está encantado “con la gente de aquí, tan abierta”.

Usuarios y voluntarios de Cáritas (ayer también había integrantes del Club de Leones, que les ayuda de forma habitual) trabajaron ayer por igual: entre fogones en la cocina, donde todo era alegría; y en el comedor llevando bandejas y sirviendo bebidas. Las voluntarias que suelen llevar el ropero y los directivos de Cáritas también estaban en plena actividad mientras los niños jugaban y chillaban de alegría jugando en el pasillo, antes de empezar la merienda.

“Esto es una cosa maravillosa, ver que la Iglesia no es solo dar comida, es estar juntos, comer juntos”, contó el párroco de Santa Cruz, José Carlos Alonso, quien destacó la ayuda de empresas e instituciones y también particulares que siempre les ayudan, como “una persona que trae cada año cincuenta pollos y otro cincuenta pulpos”. Mientras habla, no paran de llegar cajas de embutidos que envían de la Carnicería Curtis, que de forma altruista aporta siempre alimentos, al igual que otras entidades que Cáritas menciona como Sadepor, Salgado, Gadis, o la Carnicería Feli.

“Hay un señor de Oleiros que viene siempre en Navidad en su cochazo de lujo, abre la portezuela y saca veinte o cuarenta cajas llenas de productos y en Reyes, lo mismo pero con juguetes nuevos”, cuenta Arturo Aramburu, uno de los puntales de Cáritas junto con Miguel Anta que ha iniciado una campaña para lograr cuarenta paletas de jamón que irán en las cestas de Navidad para las familias necesitadas.

Una sala para dar clases de informática, un enorme ropero y hasta una enfermería (llena de pañales, papilla, biberones, pasta de dientes o gel), que atienden las enfermeras diplomadas Elena y Maricarmen, además de un asesor legal, son algunos de los servicios con que se encuentran en Cáritas Santa Cruz los que se acercan en algún momento en que necesitan que se les eche una mano. Muchos usuarios se convierten en colaboradores, quieren ayudar como les ayudan a ellos.

Fuente: Marta Villar | La Opinión de A Coruña
Foto: M.V.