IV Martes de Cuaresma: levántate

“A ti te mando: despierta tú que duermes, pues no te creé para que permanezcas cautivo en el abismo; levántate de entre los muertos, pues yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos; levántate, imagen mía, creado a mi semejanza. Levántate, salgamos de aquí, porque tú en mí, y yo en ti, formamos una sola e indivisible persona” (Homilía del Gran Sábado, Anónimo).

IV MARTES DE CUARESMA: LEVÁNTATE

Tomo la imagen del invierno, tiempo de letargo, para simbolizar la posible actitud del alma, que ante la dificultad, sufre la tentación del inmovilismo.

Texto bíblico: -«¿Quieres quedar sano?» El enfermo le contestó: -«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado.»

Jesús le dice: -«Levántate, toma tu camilla y echa a andar.»    Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar. (Jn 5, 9)

El papa Francisco escribe: “Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría. No huyamos de la resurrección de Jesús, nunca nos declaremos muertos, pase lo que pase. ¡Que nada pueda más que su vida que nos lanza hacia adelante!“ (EG 3)

Pensamiento: El verbo “levantarse” no solo significa el movimiento físico de ponerse de pie, sino que tiene que ver con la mayor novedad, como significa resucitar. Levantarse es comenzar de nuevo.

ORACIÓN

”Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo. Mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua” (Sal 62).

PROPUESTA

No pactes con la inercia, no te justifiques en la debilidad, levántate, comienza de nuevo, gracias a la Misericordia de Dios es posible.

Ángel Moreno