Jornada Mundial de Oración por la Creación

La Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación, el uno de septiembre, se enmarca en el Tiempo para la Creación que se celebra en todo el mundo del 1 de septiembre, el primer día del año eclesiástico ortodoxo, al 4 de octubre, la fiesta de San Francisco de Asís, santo patrón de los animales y el medio ambiente en la tradición católica; el Consejo Mundial de Iglesias anima a las iglesias a participar en el Tiempo para la Creación, y ofrece para ello en su pg Web reflexiones y auxilios litúrgicos.

A lo largo de los años, el CMI contribuyó a fomentar un movimiento por la justicia climática que involucra a millones de personas en todo el mundo, incluyendo a miles de congregaciones e iglesias que tocaron sus campanas en 2009 por una acción justa y ambiciosa sobre el clima. Muchas de estas congregaciones se unen cada año en oración durante el Tiempo para la Creación.

El Papa Francisco instituyó esta Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación el 6 de agosto de 2015, en carta a los Cardenales Presidentes de los Consejos Pontificios Justicia y Paz y para la Promoción de la Unidad de los Cristianos; así la motiva:

“La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará anualmente, ofrecerá a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos. La celebración de la Jornada en la misma fecha que la Iglesia Ortodoxa [la inicia en 1989] será una buena ocasión para testimoniar nuestra creciente comunión con los hermanos ortodoxos. Vivimos en un tiempo en el que todos los cristianos afrontamos idénticos e importantes desafíos, y a los que debemos dar respuestas comunes, si queremos ser más creíbles y eficaces. Por esto, espero que esta Jornada pueda contar con la participación de otras Iglesias y Comunidades eclesiales y se pueda celebrar en sintonía con las iniciativas que el Consejo Ecuménico de las Iglesias promueve sobre este tema”.

Oración por nuestra tierra, del Papa Francisco

Ministro: Dios omnipotente, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas, Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos la vida y la belleza.

Todos: Te suplicamos, Señor.

Ministro: Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie.

Todos: Te suplicamos, Señor.

Ministro: Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos.

Todos: Te suplicamos, Señor.

Ministro: Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción.

Todos: Te suplicamos, Señor.

Ministro: Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios a costa de los pobres y de la tierra.

Todos: Te suplicamos, Señor.

Ministro: Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita.

Todos: Te suplicamos, Señor.

Ministro: Gracias porque estás con nosotros todos los días.

Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz.

Todos: Alabado seas, Señor. Amén.

(Laudato si’, 246)