Jose M García Gondar, en sus 50 años de sacerdote

Se trata de una autobiografía muy completa de D. José, actual párroco de Carballo,   en un libro de 357 páginas, que abarca desde la infancia hasta nuestros días. Este libro lo escribe con ocasión de sus Bodas de Oro sacerdotales.

Entra en el género de los libros de memorias o también  de los diarios como el Diario de un cura rural de G. Bernanos, o el Diario de un cura urbano de J.L. Olaizola.

Dedica 46 páginas a su infancia, vocación y vida en el seminario de Santiago. Se puede seguir, con esa lectura, la mano de Dios que le va conduciendo a través de diversas situaciones hacia la vocación.

El dice que fue un poco traste, pero al mismo tiempo estudioso y buen compañero. Describe muy bien la vida en el seminario dando nombres y anécdotas que ilustran y hacen viva la narración.

Después va describiendo sus diversos cargos pastorales en Pontedeume, Santa María Salomé en Santiago y últimamente en Carballo, en donde trabaja en este momento.

Toda la narración semeja a un diario bien documentado cono nombres y fotos, incluso reseñas de los periódicos que hacen revivir diversos acontecimientos relevantes.

Sus actuaciones pastorales, fruto de su oración y carisma, pueden ser una orientación valiosa para todos los sacerdotes, especialmente para los que empiezan su labor pastoral, pues son variadas y responden a las necesidades del momento y lugar. Son consecuencia de sus propios carismas y empuje apostólico. El que tenga otros dones ha de organizarse según lo que Dios le ha dado, sin otros agobios.

Sin embargo hay líneas que son imitables como por ejemplo lo que hace nada más llegar a un encargo pastoral nuevo: visita compañeros, va a ver a las autoridades locales, a personas o grupos que tengan algo que decir, habla con muchos, ve los problemas y descubre personas con algún carisma que hace por animarlas a participar en la labor, y de todos consigue hacerse buen amigo.

Ya hecha esa labor de conocimiento y preparación del terreno, empiezan las iniciativas, los proyectos y la siembra.

De todo lo ocurrido en estos años, ha conservado fotos, datos, nombre y apellidos de personas que tuvieron que ver con D. José y su labor pastoral. De ahí que le sale un libro bien documentado.

Merece destacarse la construcción de la iglesia y locales de la parroquia de Carballo que relata con alguno de sus apuros para pagar a la empresa y habla de la generosidad de tantos donantes anónimos.

Luego relata las actividades pastorales años tras año, actividades que fueron variadísimas y renovadas, y  que sin duda han dejado muchos frutos que solo Dios contabiliza.

No faltan hechos históricos como visitas de obispos, el fallecimiento del anterior párroco D. Venancio, el fallecimiento de los padres de D. José, las celebraciones litúrgicas, los grupos etc.

Termina el libro con un maravilloso epílogo en donde D. José muestra su interior, sus disposiciones y dificultades, su amor a servir y al sacerdocio, sus deseos de ser un cura como Dios y la Iglesia lo desean y su alegría por haber sido elegido para este ministerio. También hace un largo listado de agradecimientos a tantas personas que tuvieron que ver con su labor.

Víctor Manuel Sánchez Lado