La familia cristiana: fuente de vocaciones

En el marco del Sínodo de la familia, en Roma, y el Encuentro Mundial de las Familias, en Filadelfia, el Papa Francisco ha resaltado la labor de esta institución natural para la llegada de vocaciones a la Iglesia, como una fuente de vocaciones.

En sus últimas intervenciones ha ofrecido algunas recomendaciones, recordando que estas van en contra de planteamientos “actuales marcados por la precipitación y el egoísmo”.

La primera de ellas es fomentar la oración de los padres y en familia. “Bella y necesaria tradición que siempre ha sostenido la fe y la esperanza de los cristianos”, afirmó. En segundo lugar, habló de ese “momento de intercambio vivido en la verdad, bajo la mirada del Señor, que es un tiempo precioso de agradecimiento, de perdón, de respeto recíproco y de atención hacia el otro”, y habló de la convivencia conyugal como de un equipo.

El Santo Padre ha destacado la labor misionera de la familia en el sentido de dar testimonio de esa realidad formada de un hombre y una mujer. Así señaló en un encuentro con familias: “La imagen de la familia -como Dios la quiere, compuesta por un hombre y una mujer en vista del bien de los cónyuges y también de la generación y de la educación de los hijos- está deformada mediante poderosos proyectos contrarios, sostenidos por colonizaciones ideológicas”.

Frente a esta oposición, el Papa indicó que “una familia feliz, equilibrada, que lleva dentro la presencia de Dios, habla por sí misma del amor de Dios por todos los hombres”. También se refirió a las familias como “células vitales de nuestras sociedades y de la Iglesia, que se encuentran, como saben, amenazadas en el actual contexto cultural difícil”, y les pidió prestar apoyo a las familias que pasan por dificultades, tanto de relación interna, como de trabajo, enfermedad. “No olviden nunca que la fe conyugal es un don de Dios, y que hacia cada uno de nosotros se ha usado la misericordia”. Así, “una pareja unida y feliz puede comprender mejor a otra que no lo es, desde el interior, la herida y el sufrimiento que provocan un abandono, una traición, un fracaso en el amor”.

En su última catequesis sobre la familia, el Papa dijo que era urgente “una nueva alianza entre el hombre y la mujer que libere a los pueblos de la colonización del dinero y de las colonizaciones ideológicas”. Y añadió: “Esta alianza ¡debe volver a orientar la política, la economía y la convivencia civil!”.

Edgardo Calvente

Artículo publicado en carfundacion.es