La Iglesia Diocesana mantuvo, pese a bajar los ingresos por la pandemia, su compromiso con las tareas pastorales y asistenciales, con 3,6 millones de euros

  • El arzobispo, monseñor Julián Barrio, presidió hoy la reunión del Consejo de Asuntos Económicos, en la que también se aprobó la Memoria de Actividades.

En un año marcado por la pandemia del Covid 19, la Iglesia Diocesana de Santiago de Compostela mantuvo en 2020 su compromiso con las actuaciones pastorales y asistenciales, al dedicar a este capítulo  un total de 3,6 millones de euros, cifra inferior a la correspondiente al ejercicio de 2019, debido en buena parte a la disminución de los ingresos. Pese a esa coyuntura adversa, la ejecución presupuestaria ascendió a 18,7 millones el año pasado, cuando el presupuesto modificado en mayo de 2020 se había establecido en algo más de 20 millones. La liquidación del presupuesto de 2020  fue uno de los asuntos abordados en la reunión que mantuvieron hoy en el Arzobispado, con la presencia de monseñor Julián Barrio, los miembros del Consejo de Asuntos Económicos. Ese compromiso social y pastoral tuvo como protagonistas a Cáritas y las distintas parroquias.

En opinión del ecónomo diocesano, Fernando  Barros, se trata «de un resultado bastante positivo, pues tras la modificación hecha a raíz del Covid 19, prácticamente hemos cumplido ese presupuesto ajustado: presupuestamos 20 millones y ejecutamos 18,7, con buen control del gasto».

En el informe sobre ejecución presupuestaria se pone de manifiesto que las aportaciones de los fieles en un ejercicio marcado por los meses de confinamiento y las limitaciones de acceso y aforo en los templos, bajaron de los 8,2 millones en 2019 a los 5,9 millones en 2020, cuantía sin embargo superior a los 3 millones que se esperaba ingresar. Hubo además un descenso en las colectas parroquiales. Todo ello provocó una necesidad de financiación de 192.000 euros, cuando se preveía, según indicó Barros, una necesidad de financiación de 6,7 millones.

En la reunión del Consejo de Asuntos Económicos se presentó, también, la Memoria Anual de la Archidiócesis correspondiente al ejercicio del año pasado. Estuvieron presentes en la reunión, a la que también asistió el obispo auxiliar, monseñor Francisco José Prieto, el ecónomo, Fernando Barros, Manuel Silva, Patricia Quintáns, María Jesús Rodríguez, Cecilia Sierra, Beatriz Ferreiro, José Carlos de Miguel, Pedro Ceán, María Dolores Álvarez, Dolores Becerra, Manuel Botana, Crisanto Rial y Manuel Ferreiro.