Convocados por el Papa Francisco, los misioneros de la Misericordia, llegaron a Roma, procedentes de todo el mundo, para celebrar en encuentro especial, después de haber sido confirmados en su misión especial. También están en la Ciudad Eterna los misioneros provenientes de la Archidiócesis de Santiago de Compostela. El programa del encuentro, además de la celebración de la Eucaristía este pasado Domingo de la Divina Misericordia, concelebrada con el Papa, incluye la participación de los misioneros en conferencias y celebraciones, del 7 al 11 de abril. Mañana día 10 tendrán una audiencia con el papa.

Según el anuario publicado por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización hay nombrados 55 misioneros españoles, entre presbíteros diocesanos y religiosos, pertenecientes a 27 diócesis españolas. En este sentido, y dado el carácter especial y de meta de peregrinación de la Catedral de Santiago, el papa nombró misioneros de la misericordia para la iglesia compostelana. Fueron coordinados por el entonces canónigo penitenciario, Don Juan Filgueiras (ya fallecido).

Los misioneros de la Misericordia adscritos a la Catedral de Santiago eran D. Juan Filgueiras, Canónigo Penitenciario (ya fallecido), D. Juan Carlos Angulo Caram, Legionario de Cristo, José Luis Casado Moreno, de la prelatura del Opus Dei, y Francisco García Fraile, Salesiano. A ellos se sumaron, para el resto de la Diócesis, D. Alfonso Mera Nogueiras, D. David Mohedano Mira y D. José Luis Ramos Souto. En el listado que figura en la Conferencia Episcopal Española figura ahora también Fabio Pallota.

El encuentro de Roma, que lleva por lema “Misericordia: perdón y don”, se inició el viernes 6 en la Iglesia del Espíritu Santo en Sassia, a las 15, para rezar la “hora de la Misericordia”. El domingo, en la misma iglesia, tuvieron lugar diversos momentos de oración y reflexión. Por la mañana el cardenal Camillo Ruini pronunció una catequesis que puso de relieve la importancia de dos “pilares” que sostienen la vida de la comunidad cristiana a la luz de la misericordia, según la expresión del papa Francisco: perdonar y donar.

Por la tarde se realizó la vigilia de oración presidida por monseñor Rino Risichella, presidente del pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, en la que los misioneros de la Misericordia, provenientes de todo el mundo, estuvieron presentes y disponibles para celebrar el sacramento de la reconciliación. La jornada concluyó con la Adoración Eucarística.

En el marco del pasado Jubileo de la Misericordia, el Papa Francisco quiso instaurar la figura del misionero de la Misericordia. Estos misioneros fueron invitados por los obispos diocesanos a acudir a sus respectivas diócesis, con el fin de animar las misiones populares o iniciativas específicas relacionadas con el Jubileo, haciendo especial referencia a la celebración del Sacramento de la Reconciliación. El Santo Padre, de hecho, les otorgó la autoridad para perdonar también los pecados reservados a la Sede Apostólica (profanación de las especies eucarísticas, violencia física contra el Sumo Pontífice, absolución del cómplice en pecado contra el Sexto Mandamiento, violación directa del sigilo sacramental por parte del confesor), para que se hiciese evidente la amplitud de su mandato.

El Papa señaló también su deseo de que estos confesores fuesen “accesibles, amables, compasivos y atentos especialmente a las difíciles situaciones de las personas particulares”.