• La presidenta de la Asociación de Profesionales del Mercado ha formulado la quinta invocación a San Roque y a San Sebastián en esta novena extraordinaria

En Santa María la Mayor de Pontevedra, este lunes 10 de agosto ha proseguido la novena extraordinaria de rogativa y acción de gracias a San Roque y a San Sebastián. La invocación de hoy la ha hecho María del Carmen Santos Pérez, presidenta de la Asociación de Profesionales del Mercado de Pontevedra, quien ha insistido en no bajar la guardia ante la pandemia, permaneciendo hoy tan “cautelosos como el primer día” y adoptando todas las medidas sanitarias que indiquen, en cada momento, las autoridades. En sus palabras, Santos Pérez ha reflexionado sobre la cantidad de lágrimas y miedos que se ocultan detrás las mascarillas, a causa de la incertidumbre que desatada en muchos sectores productivos, caso específico del de la alimentación: “Sé lo que supuso para nuestro sector tanta incertidumbre, de si se podría ir a la mar, de si habría gente en las plazas, de qué medidas aplicar para evitar enfermarnos y contagiar a los demás, de si la gente tendría un plato de comida en su mesa”.

Tras acordarse del personal sanitario, de los enfermos y demás afectados por la pandemia a causa del coronavirus, María del Carmen Santos ha elevado una petición para que la ciencia encuentre pronto una vacuna con que se evite el goteo constante de víctimas mortales. Así mismo, se ha preocupado por aquellas personas que sufren momentos complicados, en lo económico y en lo personal, para que encuentren la fe y la esperanza necesarios para sobrellevar estos tiempos de incertidumbre.

La novena extraordinaria continuará hasta el día viernes 14, inclusive, por partida doble: en horario matutino, en la Real Basílica de Santa María la Mayor, a las 11:00 h., en este caso con invocación; y en horario vespertino, en la Capilla del Santo, a las 19:00 h. En cuanto a las invocaciones, mañana martes tomará el relevo la Organización de Diversidad Sensorial de Galicia, XOGA, con una invocación en lengua de signos.

 

INVOCACIÓN AL GLORIOSO SAN ROQUE Y A SAN SEBASTIÁN

Queridos San Roque y San Sebastián, que durante siglos habéis sido los protectores contra las epidemias de peste y otras enfermedades contagiosas, queremos que en este tiempo actual de pandemia del coronavirus, después de tantos meses de confinamiento y de lucha incansable contra esta enfermedad, que intercedáis por nosotros, la gente que, de una u otra manera, se dedica al sector de la alimentación en el que yo me encuentro; por los enfermos, por las víctimas, por el personal sanitario y, como no, “pola xentiña do mar” que tan directamente me toca, para que se pueda controlar esta pandemia cuanto antes.

Sé lo que supuso para nuestro sector tanta incertidumbre, de si se podría ir a la mar, de si habría gente en las plazas, de qué medidas aplicar para evitar enfermarnos y contagiar a los demás, de si la gente tendría un plato de comida en su mesa, pero, sobre todo, del miedo y desazón reflejado en nuestros ojos, ocultos tras las mascarillas, donde también se ocultaban muchas lágrimas y miedos.

Tras todos estos días de angustia y lucha, por parte de todos y cada uno de los sectores, como si fuésemos soldados de un mismo ejército, con el único objetivo de acabar con el enemigo (coronavirus), sabiendo que aún no podemos bajar la guardia, porque el bicho sigue ahí, que hay que protegerse con todas las medidas sanitarias que nos indican nuestras autoridades y que tenemos que seguir cautelosos como el primer día, esperando esa ansiada vacuna; no podemos olvidarnos de nuestro Dios celestial, y os pedimos, San Roque y San Sebastián, que intercedáis ante Él para que nos ayude en estos momentos difíciles y: a encontrar una vacuna que ayude a inmunizar esta terrible enfermedad y evitar así tantas muertes y sufrimiento; y que nos guie en el camino de la fe y la esperanza, a toda la gente que está sufriendo tanto, para ayudar a llevar estos tiempos de incertidumbre a causa del Covid-19.

Por todo esto, quiero daros gracias, queridos San Roque y San Sebastián, en nombre de todo mi pueblo, de las gentes de la alimentación y del mar y de todos los que aquí nos encontramos. Esperamos que vuestra intercesión ante nuestro Señor, haga que se cumpla en nosotros la dulce promesa que el Cielo dejó en la tabla que apareció sobre tu glorioso cadáver: “Los que, tocados por la peste, invocaren a mi siervo Roque, se librarán por su intercesión de esta cruel enfermedad”. Amén.

María del Carmen Santos Pérez