Medio siglo de «un cura feliz»

En la Costa da Morte hay poco más de 50 curas, para 157 parroquias. Cada vez, menos, y cada vez, más mayores. Por eso la celebración de las bodas de oro desde la ordenación (50 años) y de diamante (60) se ha convertido en algo relativamente frecuente. Habitualmente se solventa con la clásica misa en la catedral con todos los [que quedan] de la promoción, celebrando la festividad de san Juan de Ávila, y la misa-comida que organizan los feligreses. Las hay íntimas, y las hay multitudinarias. La del año pasado del párroco de San Cremenzo de Pazo, O Allo, Anos y Cundíns, con un pabellón polideportivo a reventar, fue de las segundas en su grado máximo. Hay de todo, pero todo suele quedarse ahí, que ya es bastante.

Claro que, como decía Carl Sagan para las afirmaciones extraordinarias, que requieren evidencias extraordinarias, lo mismo ocurre para las parroquias que han despuntado notablemente sobre el resto de la diócesis, Galicia e incluso España en los últimos años, siendo vanguardias en las nuevas tecnologías, los métodos de acercamiento a los feligreses, las soluciones innovadoras o la elevada participación. Y en este grupo está Carballo, muy probablemente a la cabeza. Por ello, los 50 años de la ordenación del párroco, José García Gondar, tendrán una celebración extraordinaria, muy a su pesar. Tanto, que incluso la comida o acto paralelo se lo están organizando sin que él se haya mostrado muy favorable.

Las bodas de oro se cumplirán el 18 de este mes, con el cardenal Fernando Quiroga Palacios en la capilla del seminario compostelano de Belvís. Por ello, ha programado una misa para el día 18, viernes, rodeado de amigos y sacerdotes. Será a las 20.00 horas, y al final, habrá chocolate con churros para todos. Ahí se queda la celebración.

Habrá diversas actividades ya desde el día 11, pero el acto central será el miércoles 16, con la presentación del libro 50 anos dun cura feliz. Una extensa biografía plagada de reflexiones, cifras, fechas, datos, fotos, recortes de periódico sobre su trabajo de medio siglo. Solo el índice ocupa seis páginas completas a tamaño folio con los capítulos bien apretados, desde la infancia en la que se autodenomina «un neno travieso e alegre» hasta la actualidad.

Nacido en Oca-A Estrada en el 43, en la parroquia donde está el célebre y florido pazo, llegó a Carballo en el 72. Antes pasó por Pontedeume y por Santiago. Fue vicario con el cardenal Rouco (de quien es gran amigo, frecuente visitantes de la capital de Bergantiños) y con Julián Barrio. Estuvo detrás de innumerables proyectos, mayores y menores: la construcción de la iglesia y varias capillas, la creación de asociaciones, la del grupo Xocaloma, la puesta en marcha de servicios y actividades que aún perviven, toda el área social de la parroquia, Cáritas y el centro social; viajes, los programas en Radio Voz, el (insólito, por su pequeño tamaño físico e histórico) año jubilar de A Milagrosa, cursos que reúnen a centenares de personas cada año… Las 360 páginas, prologadas por el arzobispo Julián Barrio «dunha maneira moi cariñosa» -señala- se hacen necesarias para tratar de sistematizar un trabajo que ha dado mucho que hablar, y sigue dando.

Del libro se editarán 1.500 ejemplares. Está ya más que en el horno en la imprenta, pendiente de mínimos detalles. Manuel García, el cerebro de lo que se cuece habitualmente en la parroquia y que da forma técnica a lo que idea García Gondar, tanto en papel como en la web, tiene mucho que ver en ello. No se vende, sino que se entrega. Y seguro que vuelan el primer día.

En la presentación del día 16, Gondar estará acompañado por García y por Xosé Pumar Gándara. Y seguramente alguien más. Puede que repita lo que comenta en la publicación: «En Carballo pasei os mellores anos da miña vida, e aquí seguirei servindo e vivindo».

Fuente: La Voz de Galicia | S.G. Rial | Foto: J.M. Casal