Momento Blanco, en Cope: biodiversidad

La “biodiversidad” habla de armonía entre especies; convivencia de muchos años que conforma un equilibrio natural. El cometido de cada especie, favorece la existencia de las demás. El ser humano se beneficia de esta concordia en su alimentación, salud, climatología, relaciones sociales e, incluso, libertad. Lo extinguido no se puede elegir. Lo plural, favorece.

Respetando Halloween, a pesar de su feísmo oscurantista, se hace preciso reivindicar la “pneumadiversidad”. Con esta palabra bautizamos al concepto que permite hablar del alma humana como un don eterno recibido, no material ni sólo biológico. Tan espiritual como las cosas de Dios. Un valor fundante de la propia vida y de la convivencia humana.

El ser humano se emborrachó de corporalidad y perdió el equilibrio. Se convirtió en voluntarista, racional puro y sometido a la tiranía de los sentimientos. Dentro del hombre existe un universo por descubrir: el alma. Y fuera de él, otras galaxias de enorme riqueza: los demás. Si recuperamos el espíritu, seguro que la alegría retornará. No pareceremos autómatas que viven en museos. El valor del “mí” también está en el “nosotros”.

Manuel Ángel Blanco
(Cope, 3 de noviembre 2017)