Momento Blanco, en Cope: geolocalizado

Alguien contó: “Llevo 32 años trabajando aquí. El otro día, el presidente de la compañía le preguntó a mi jefa quién era yo. ¡Hasta ella tuvo que pensarlo un rato! ¿Sabes qué significa? Dos cosas: 1) Que mi trabajo nunca causó problemas. 2) Que yo no me sé vender, ni quiero”. Confesor go es una moderna aplicación para encontrar confesor. Es buena; pero ni serán mejores quienes la tengan, ni los pecados verán su fin.

Me gusta que la noción de pecado vuelva a estar de moda. Porque el malestar interior existe. Nunca desaparece del todo cuando se altera la armonía del bien obrar. La conciencia sí necesita ser aliviada, como el agua sucia que se acumula en el fregadero. Aún así, la apaleamos, para que no sea delicada; la violamos, para acostubrarnos a transgredir; la engañamos, con la falsa ilusión de desahogarnos… Pero Dios habla claro.

“D. Agripino, ¿le incluyo en la aplicación para estar disponible?” “Mira, neniño: vengo de atender a dos esquizofrénicos; hablé con los que pretenden ser padrinos sin bautizarse; el Obispo me encargó dos parroquias más; pasé por Hacienda, que no me libro; y espero que mi hermana no me denuncie: porque agarraré al sobrino de la oreja, para que no le zurrase a su prima. Viviré en el confesionario de 6 a 8. Deixa estar.”

Manuel Ángel Blanco
(Cope, 9 de diciembre de 2016)