Momento Blanco, en Cope: limpieza

Desmantelar el campamento de refugiados de Calais urgía mucho. Porque a algunos les entra prisa cuando llega una visita inesperada: si llevan tiempo sin limpiar, hay suciedad. Si barren con prisas, esconderán el polvo que han barrido bajo la alfombra. Así, sin arreglar bien la casa, bajo la alfombra de Europa ocultaremos nuestras vergüenzas. Lo que nadie se atreverá a limpiar a fondo será el egoísmo.

Hablando de limpiezas. Con la cofia y el delantal de puntilla, Europa de la Otan desaconseja la visita de un barco de guerra ruso a Ceuta: apariencia de pulcritud. Acabarán llegando las facturas. Siempre llegan. En venganzas o en traumas. En ataques terroristas o en desmorone de nuestra civilización, huérfana de grandes principios. Error: queremos limpiar la casa desde el sofá. Y sólo por fuera. Sin manos tendidas.

En plena campaña contra la gripe, quisiera vacunarme contra la insolidaridad. Aunque, me temo, lo del “vacuno” se quedará en ganado de “res menor”. ¿Quién es el verdadero grupo de riesgo? ¿Los inmigrantes o nosotros, los complacientes? Desde luego, más que correr el riesgo de acoger al otro, en Europa corremos un peligro: convertirnos en un riesgo para el futuro de la humanidad.

Manuel Ángel Blanco
(Cope, 28 de octubre de 2016)