Monseñor Barrio preside la asamblea diocesana y alaba el trabajo de todos los agentes de pastoral

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, presidió hoy en el Seminario Menor la asamblea diocesana con la que se cerraba formalmente el curso pastoral. En su intervención ante los asistentes a este encuentro, monseñor Barrio alabó el trabajo de todos los agentes de pastoral de la diócesis. “El obispo”, dijo, “reconoce el valor de cada piedra viva, de cada uno de vosotros”, para añadir que “os necesito a todos para desempeñar mi tarea”. Un numeroso grupo de personas, catequistas, voluntarios, integrantes de movimientos eclesiales, responsables de las delegaciones pastorales, seminaristas o religiosas y religiosos se dieron cita en el Seminario Menor para asistir a este encuentro, en el que se habló sobre el Año de la Misericordia y la marcha del Sínodo Diocesano.

La asamblea diocesana se inició con una reflexión sobre el Año de la Misericordia a cargo del párroco de Muros, Alfonso Mera, uno de los misioneros de la Misericordia de la diócesis, quien disertó sobre las actitudes para vivir este año jubilar. Por su parte, Luis Otero Outes, vicario de Enseñanza, habló de la programación diocesana para vivir el Año de la Misericordia y la responsable de la Oficina de la Misericordia, de las actividades llevadas a cabo en la catedral compostelana. Según las estadísticas de lo que va de año, casi cuarenta y dos mil personas han recogido la Compostela en la Oficina del Peregrino, cifra ligeramente superior a la del año pasado en el mismo periodo y también superior a la del último Año Santo Jacobeo. Un estudio sobre las personas que atravesaron la Puerta de la Misericordia en la pasada Semana Santa indica que fueron más de 28.000 los peregrinos que accedieron a la catedral por esta entrada.

La segunda parte de la asamblea estuvo dedicada a examinar la marcha de los trabajos del Sínodo Diocesano. Intervinieron Rafael Casás, diácono permanente, y Alfonso Novo, secretario del Sínodo. Alfonso Novo explicó que para el próximo curso comenzarán los trabajos de la asamblea sinodal, una vez finalizada la tarea que han llevado a cabo los distintos grupos sinodales que han analizado los textos de estudio y realizado aportaciones.

La asamblea se cerró con la intervención de monseñor Barrio, quien invitó a los diocesanos a superar la dialéctica del “tuyo o mío” y pasar “al nosotros”. El arzobispo alentó a todos a ser “utópicos y generosos” y a tener “paciencia” en las tareas pastorales y apostólicas, al tiempo que reclamó una antropología adecuada para contar con una “dimensión humana” en el trabajo diocesano.