Monseñor Barrio preside la Misa en la Fiesta de San Francisco de Asís

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, presidió hoy en la Iglesia de los Franciscanos de Santiago la Eucaristía de la Fiesta de San Francisco de Asís. “Me alegra”, dijo monseñor Barrio, “celebrar con vosotros esta Eucaristía, haciendo memoria de San Francisco de Asís que vivió la experiencia de que el ruido es del tiempo y el silencio de la eternidad.  Con gran afecto os felicito a vosotros, queridos franciscanos, y saludo a todos los que en esta tarde estáis participando en esta Eucaristía”. En su homilía, el arzobispo compostelano indicó, además, que “el carisma franciscano motiva a revitalizar la tradición cristiana y vivir con nuevo vigor los valores auténticos como son el seguimiento e imitación de Cristo pobre, la contemplación, la fraternidad, la pobreza, el amor a la naturaleza, la sencillez y la alegría, y que dan sentido a nuestra vida”. Monseñor Barrio dijo a los franciscanos que “sois los herederos de quien permaneciendo unido a Jesús, siempre tuvo en cuenta la profundidad del drama humano del que nunca se sintió ajeno, y encontró en Dios la armonía de todo lo creado. La herencia que os ha dejado es la pobreza, la humildad, la santidad. No se puede entender ni interpretar adecuadamente vuestra vocación al margen de estas realidades”.

San Francisco vivió a fines del siglo XII y principios del XIII, de lo que ahora denominamos la baja Edad Media. En esa época surgieron las órdenes mendicantes, dominicos y franciscanos, que tenían el propósito de vivir de la mendicidad católica; es decir que querían vivir en la pobreza como Cristo lo había hecho de acuerdo a los Evangelios, pero al mismo tiempo deseaban ayudar a las personas más desprotegidas por la sociedad feudal que vivían en las ciudades.