Monseñor Barrio ve como “acontecimiento de gracia” la Profesión Solemne de la Hermana Miriam en el Carmelo de A Coruña

El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, presidió hoy en el Carmelo de A Coruña la Profesión Solemne de la Hermana Miriam, una ceremonia en la que esta joven carmelita estuvo acompañada de su familia y de numerosos amigos y compañeros de Pastoral Juvenil. “Mi felicitación cordial a nuestra Hermana, a su familia, a toda la Comunidad de Madres Carmelitas, y a esta Iglesia diocesana que se siente bendecida con este acontecimiento de gracia”, dijo don Julián en su homilía. En ella, el arzobispo compostelano tuvo palabras de reconocimiento para la comunidad del Carmelo coruñés: “Vosotras, queridas Carmelitas, sois la noticia de Dios en medio de una sociedad donde esta noticia se echa en falta. En vuestra vida ocupada principalmente en la oración, en la ascesis y en el progreso espiritual prefiguráis visiblemente la meta hacia la cual camina la entera comunidad eclesial con la mirada fija en la futura recapitulación de todo en Cristo cuando la Iglesia se manifieste gloriosa con su Esposo”.

Con la Iglesia llena hasta los topes y numerosos sacerdotes concelebrando con el arzobispo de Santiago, se desarrolló hoy en el Carmelo de A Coruña la Eucaristía en la que la Hermana Miriam del Niño Jesús y de la Santa Faz hizo sus votos perpetuos como religiosa de las Carmelitas Descalzas. La Profesión Solemne fue, como indicó en su homilía don Julián, un auténtico “acontecimiento de gracia”. Lucía (ahora Hermana Miriam) es una chica que nació en Bueu y que tras hacer la Selectividad estudió en Santiago 1º de Periodismo en la Facultad de Comunicación.

Participaba activamente en actividades con Pastoral Juvenil. Tocaba la guitarra, cantaba y componía canciones propias. Poco a poco fue viendo en oración y en relación íntima con el Señor qué es lo que Jesús quería de ella y en 2010 entró de postulante en el Carmelo de A Coruña. Vivió su tiempo de novicia en el Carmelo y en 2013 hizo sus votos temporales.