Nunc Dimittis en la Presentación

Como hemos visto en otras ocasiones, el canto gregoriano se ajusta perfectamente al tiempo litúrgico que celebramos y también a las fiestas que a lo largo del año litúrgico nos vamos encontrando.

Hoy, día de la Presentación del Señor en el Templo, el Evangelio que se proclama en la Santa Misa es Lc 2, 22-40, donde se recogen las  palabras que el anciano Simeón pronunció en el templo al coger entre sus brazos a Jesús en el momento de la presentación. Por ello seleccionamos el canto más característico de hoy y que también se reza a diario en en la última oración del día de la Liturgia de las Horas (Completas): “Nunc dimittis”. Recibe este nombre porque en latín comienza así:

Nunc dimittis servum tuum, Domine, secundum verbum tuum in pace:
Quia viderunt oculi mei salutare tuum
Quod parasti ante faciem omnium populorum:
Lumen ad revelationem gentium, et gloriam plebis tuae Israel.

Ahora, Señor, según tu promesa puedes dejar a tu siervo irse en paz
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos,
luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.