Las misas volverán a contar con público a partir del lunes, eso sí, con muchas restricciones. «Abrimos las misas siguiendo todas las medidas de seguridad y todas las indicaciones que nos ha dado la conferencia episcopal», explica el párroco de Ares, Antonio García. Hasta ahora ha oficiado la eucaristía en la capilla del Carmen, desde donde la retransmitía en su canal de YouTube y en sus redes sociales. Desde el lunes las misas se trasladan a la iglesia de San José, más grande. «Si puede acceder un 30 % de su aforo, serían unas 120 personas», explica el sacerdote. Otra medida será la asistencia de los fieles con mascarillas, aunque él la portará solo antes de empezar y al terminar la misa. «Hay mucha distancia entre el altar y los bancos, así que durante la misa no será necesario llevarla», explica. También se tomarán medidas de distanciamiento en los bancos. «La gente no podrá sentarse muy junta, tendrá que guardar la distancia», destaca. Y se comulgará solo en la mano y guardando la distancia en la cola. «Yo me desinfectaré antes las manos y la gente deberá hacer la cola como en el supermercado», detalla. El pan y el cáliz se mantendrán tapados.

A pesar de todas estas medidas, hace un llamamiento a los fieles de más edad. «Por su seguridad recomendamos a los mayores que aún no vengan», señala. Por ello continuará retransmitiendo las eucaristías por Internet.

 

Fuente: La Voz de Galicia