Ponte Mantible, el último acueducto de Santiago de Compostela

  • En el barrio de Vite se encuentra el último acueducto de la capital gallega. Data del siglo XII y todavía siguen en funcionamiento. Esta es su historia

El Barrio de Vite conserva el último acueducto de Santiago de Compostela: se trata de la Ponte Mantible, una canalización construida sobre el río Corgo que data del siglo XII y que todavía sigue en funcionamiento, llevando agua a las fuentes de la ciudad.

Su construcción se remonta a los tiempos de Diego Xelmírez, primer arzobispo de Santiago, responsable junto a su tesorero, el Mestre Bernardo, de llevar a cabo grandes obras para la red de abastecimiento de la ciudad.

La afluencia masiva de peregrinos a finales del siglo XI llevó a que el rudimentario sistema de la ciudad se viese sobrepasado: las fuentes no tenían suministro suficiente y se dice que los monjes de San Martiño Pinario ni se podían lavar las manos.

Vista a través del acueducto (Compostela Verde).

Ante esta situación desesperada, el arzobispo mandó reconstruir un pequeño acueducto de unos dos siglos de antigüedad, situado «a mil pasos de la ciudad» y construido en tiempos del obispo Sisnando I.

Aunque no se conocen los plazos exactos de la construcción de estas canalizaciones, sí se sabe cuándo concluyó: el 11 de abril de 1122, la fecha que figuraba en la Fonte do Paraíso, el punto de destino del nuevo sistema de suministro.

«Yo, Bernardo, tesorero del beato Santiago, traje esta agua aquí y construí la presente obra por mi alma y por la de mis padres. Año 1122, 11 de abril», rezaba en latín la placa de la fuente, ya desaparecida.

Este acueducto canalizaba el agua de dos manantiales situados en lo alto del Monte de Vite, en Chan de Curros y Fonte Branca, y la trasladaba hasta el Convento de Santa Clara, donde era distribuida en varias direcciones.

Vista general del acueducto (Compostela Verde).

Uno de los trazados se dirigía hacia la Atalaia y, tras entrar por la Porta de San Roque y circular por la Algalia de Arriba, llegaba hasta la Praza de Cervantes. Allí se dividía nuevamente, con una bifurcación hasta el Convento das Mercedarias a través de las calles del Preguntoiro y Mazarelos y otra hasta la Praza de Acibechería.

Precisamente la Acibechería, donde se encontraba la Fonte do Paraíso, era el punto de destino de la otra canalización, que partía de Santa Clara por la Rúa dos Loureiros y entraba en el Casco Histórico a través de la Porta da Pena, viajando después por las calles de San Miguel y da Moeda Vella.

La red fue ampliada en el siglo XVIII, expandiéndola hasta la Alameda y el Colexio de Fonseca. Por aquel entonces también se rehabilitó el acueducto de Ponte Mantible y se añadió junto a él una arqueta que sigue funcionando a día de hoy.

 

Fuente: elespanol.com