¿Qué es Navidad?

UNA de las cosas más sorprendentes de Japón en esta época del año es la intensidad de sus adornos navideños. Pocos días después de finalizar el carnaval del Halloween, en noviembre, se retira la decoración de brujas, esqueletos, calabazas iluminadas y telas de araña y las ciudades se visten con los colores de la Navidad. Los centros comerciales se adornan con luces, vistosos abetos, muñecos de Papá Noel, trineos y renos, nieve artificial y música ambiental navideña que los altavoces retransmiten incesantemente. Todos estos signos externos ayudan a crear un ambiente festivo que estimula el comercio. Detrás no hay nada porque la religión cristiana la practica menos del uno por ciento de la población.

Cuando miro a mi alrededor, aquí, en nuestros pueblos y ciudades, tengo la incómoda sensación de que estamos desnaturalizando la Navidad. Hay adornos navideños por todas partes, luces, música, gordinflones vestidos de rojo, regalos y cenas opulentas. Pero nos olvidamos de lo principal: la Navidad evoca el nacimiento de Jesucristo.

Algunas personas detestan la Navidad porque es una fiesta que asocian a un consumismo desenfrenado. Pero esta fiesta, aunque resulte una obviedad recordarlo, tiene un sentido espiritual más profundo que todos, creyentes y no creyentes, deberíamos respetar porque da sentido y esperanza a millones de personas en el mundo.

Marcelino Agís Villaverde
Catedrático de Filosofía

Fuente: elcorreogallego.es