«Quixen ser cura de parroquia»

El sacerdote carballés José García Gondar se reafirmó en el título de su obra, presentada ayer: se siente feliz y así se lo dijo ayer a los 150 asistentes al acto.

«Puido ser doutor, profesor, o que quixese. Pero sempre renunciou a iso, e quixo o contacto íntimo coa persoa: a pastoral. E hoxe necesítanse máis pastores que doutores, para achegarse á xente. ¿E se isto que fixo aquí se tivese feito a nivel máis amplo?». La reflexión y la pregunta es de Xosé Pumar a propósito de la presentación, ayer, de José García Gondar, 50 anos dun cura feliz. «Non quixo grandes cargos, optou polo humilde», añadió, al respecto de que la capacidad de García Gondar, y la obra que ha hecho en Carballo desde que llegó en 1972, de haberse realzado por ejemplo en una diócesis bajo su dirección podría haberla revolucionado, como pasó en la de San Xoán Bautista.

El aludido agradeció tanto elogio, pero bajó a la tierra: «A miña vocación sempre foi ser cura de parroquia. Pero os curas párrocos somos bispos técnicos de grao medio», bromeó.

Hubo risas y sonrisas en la hora larga que duró la presentación de su obra, que Manuel García, el responsable técnico y mucho más, sistematizó en 360 páginas, «e quedouse curto», siete capítulos, «que marcan o ritmo da súa vida», 24 subcapítulos, 270 apartados y 265 imágenes. Podría parecer un tostón, un simple dietario, pero no lo es. Tampoco histórico, «senón vivencial», apostilló Manuel García.

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Contenido amplio

En realidad, hay de todo. Infinidad de anécdotas, algunas muy divertidas. Trozos de historia del Carballo de los últimos 40 años contadas desde dentro. Todos sus pasos, desde niño, con precisión científica. Reflexiones. Recuerdos de amistad, de aprendizaje, de experiencias, reflexiones. García Gómez agradeció el «esforzo realizado por el párroco», sacando horas al sueño para escribirlo. Y a los pasos por Razo, añadió el protagonista, fraguando una idea que se fue gestando en un viaje de vuelta de Polonia. Él mismo agradeció las ayudas recibidas de su equipo, sin el que no es que no se pueda entender el libro, es que no se puede comprender la posición de una de las parroquias con más actividad litúrgica, social y formativa de Galicia (seguramente de España), y siempre e la vanguardia tecnológica y planteando retos que en otras diócesis son ciencia ficción.

«Síntome realmente feliz de ser cura», dijo el párroco, ante unas 150 personas en el salón parroquial. La celebración propia será mañana viernes a las 20.00 horas, con una misa, a cuyo término se repartirá chocolate con churros.

García usará el mismo cáliz que empleó en su primera misa, regalo del cardenal Quiroga, a quien estaba muy unido. A él aparecen referencias en el volumen, igual que a sus padres, y a tantos compañeros, sin distinción de rangos eclesiásticos.

García Gondar dijo cumplir eso que se marca para la vida de una persona: plantar un árbol (muchos), tener un hijo (considera que tiene algo de paternidad en los más de 6.500 que ha bautizado) y ahora escribir un libro. Y destacó sobre todo su vínculo con el pueblo: «Presumo de Carballo. Exerzo de carballés, síntome fillo adoptivo. Non hai mellor lugar para vivir, convivir e ser cura que Carballo».

Fuente: S.G Rial | La Voz de Galicia | Fotos: José Manuel Casal