El Domingo de Ramos, 29 de marzo, la ciudad vive una mañana especialmente festiva con el traslado de La Borriquita, que parte de San José hacia la Praza de Galicia y la Peregrina. A las doce y media tiene lugar la tradicional bendición de palmas y ramos en la plaza de la Herrería, uno de los espacios más emblemáticos del casco histórico. Después, la imagen continúa hasta San Bartolomé.
El Lunes Santo, 30 de marzo, a las ocho y media de la tarde, sale la procesión del Cristo de las Caídas desde San Bartolomé. Es una de las procesiones más sobrias y recogidas, con un recorrido que atraviesa las calles más antiguas de la ciudad. Al día siguiente, el Martes Santo, a las nueve de la noche, tiene lugar la procesión de Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, también desde San Bartolomé.
El Miércoles Santo, 1 de abril, a las nueve de la noche, la Basílica de Santa María acoge la salida de la procesión de la Virgen de la Soledad y Jesús Nazareno con la Cruz a Cuestas.
El Jueves Santo, 2 de abril, a las ocho de la tarde, Pontevedra celebra la Procesión de los Pasos, una de las más importantes del calendario. Destaca especialmente el paso de la Santa Cena, una pieza histórica del siglo XVII que constituye uno de los grandes tesoros artísticos de la Semana Santa local.
El Viernes Santo, 3 de abril, es el día más intenso. A primera hora, a las nueve y media de la mañana, tiene lugar el Vía Crucis Penitencial y el Encuentro, con un momento central en la plaza de Teucro. Por la tarde, a las ocho, se celebra la Procesión General del Santo Entierro, el acto más solemne y multitudinario de toda la Semana Santa pontevedresa, con la participación de todas las cofradías y numerosos pasos.
El Sábado Santo, 4 de abril, no incluye procesiones principales, pero sí actos litúrgicos y la Vigilia Pascual en los distintos templos de la ciudad. Finalmente, el Domingo de Pascua, 5 de abril, a mediodía se realiza el traslado del Ecce Homo desde la Basílica de Santa María, y por la tarde, a las ocho, tiene lugar la procesión del Encuentro de Jesús Resucitado con la Virgen María, con salidas simultáneas desde San José y Santa María. Es un acto alegre y luminoso que pone fin a la Semana Santa.






