Diversión, deporte y celebración para poner el broche final a un año de formación y encuentro.

El Monasterio Salvador de Bergondo acogió una completa programación dirigida a niños, jóvenes y familias.

El Arciprestazgo de Betanzos celebró el pasado 30 de mayo una fiesta de fin de catequesis en la que participaron niños, jóvenes, catequistas y familias de las distintas parroquias, poniendo el broche final al curso en un ambiente de alegría, convivencia y fe.

La jornada, celebrada en el Monasterio Salvador de Bergondo, estuvo orientada a fomentar el encuentro y fortalecer los lazos entre los participantes. El programa comenzó con una acogida y diversas actividades lúdicas que favorecieron la participación y el compañerismo entre los asistentes.

La convivencia continuó con una comida compartida, que permitió intercambiar experiencias y recordar algunos de los momentos más significativos del año catequético. La creatividad también tuvo su espacio con la celebración de un “Show Talent”, en el que los participantes pudieron mostrar sus habilidades en un ambiente festivo.

El acto central fue la eucaristía, que reunió a toda la comunidad en un momento de oración y acción de gracias por el camino recorrido durante el curso.

Con esta celebración, el Arciprestazgo de Betanzos quiso agradecer la implicación de catequistas, familias y participantes, destacando el espíritu de encuentro, fraternidad y fe que marcó toda la jornada.