ACN visibiliza en la Semana de la Familia de Carballo historias de fe y sufrimiento

  • La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada expone su labor en más de 130 países
  • Historias reales conmueven a los asistentes y llaman a la oración y la solidaridad

En el marco de la 39ª Semana de la Familia, la parroquia  de Carballo acogió este lunes una jornada de reflexión centrada en la realidad de los cristianos perseguidos en el mundo. La charla, celebrada a las 20:30 horas, estuvo dirigida por Santiago Díaz, responsable en Galicia de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), quien ofreció un recorrido por testimonios reales que evidencian la dureza de esta situación.

Durante su intervención, Díaz explicó la misión de esta organización, nacida tras la Segunda Guerra Mundial y presente en España desde hace seis décadas. Su labor, señaló, consiste en “dar a conocer lo que sufren tantos hermanos en la fe” y promover tanto la oración como la ayuda material. Actualmente, la fundación desarrolla alrededor de 5.000 proyectos anuales en más de 130 países, incluyendo la construcción de templos, el apoyo a sacerdotes y seminaristas, así como la asistencia humanitaria en zonas de conflicto.

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la presentación de varios testimonios que reflejan el sufrimiento, pero también la fortaleza espiritual, de comunidades cristianas en contextos de persecución. Entre ellos, destacó el caso de un joven en Pakistán que evitó un atentado suicida a las puertas de una iglesia, sacrificando su vida para salvar a más de 2.500 personas. “Moriré, pero no vas a entrar en nuestra iglesia”, fueron sus últimas palabras, recordó Díaz.

Especialmente conmovedora resultó la historia de Rebeca, una mujer nigeriana que sufrió durante dos años el cautiverio. Tras perder a uno de sus hijos y soportar graves abusos, logró escapar y reconstruir su vida junto a su familia. Según relató el Santiago Díaz, su testimonio es ejemplo de perdón y resiliencia, incluso en circunstancias extremas.

Asimismo, se abordó el caso de 21 cristianos coptos ejecutados en Libia en 2015, cuya firmeza en la fe, incluso en el momento de su muerte, ha convertido su memoria en símbolo de esperanza para muchos creyentes. Díaz subrayó cómo estas historias “estimulan nuestra rutina y nuestra comunidad”, invitando a los presentes a reflexionar sobre su propia vivencia de la fe.

El acto incluyó la proyección de varios vídeos que ilustraron la labor internacional de la fundación, desde la distribución de millones de Biblias hasta el apoyo a comunidades desplazadas por conflictos armados. También se destacó la importancia de visibilizar estas realidades mediante informes sobre libertad religiosa y campañas de sensibilización.

En la parte final del encuentro, el ponente hizo un llamamiento a la oración tanto por las víctimas como por sus perseguidores, recordando las palabras de la Virgen de Fátima sobre la necesidad de rezar “por la conversión de los pecadores”. La jornada concluyó con una oración comunitaria y el agradecimiento a los asistentes por su participación.