Carballo renueva su devoción a San Cristovo en una de las celebraciones más concurridas de los últimos años

La tradición volvió a cumplirse este domingo en el santuario de San Cristovo, en Carballo, donde cientos de personas participaron en la festividad dedicada a San Cristovo y a Nosa Señora da Boa Viaxe, patronos de los conductores. La jornada, marcada por la elevada participación, reunió a vecinos, familias y profesionales del transporte.

La misa solemne, celebrada a las 12.30 horas y presidida por el párroco José García Gondar, fue el acto central de la mañana. Durante la homilía, el sacerdote recordó que esta festividad constituye, ante todo, una acción de gracias por la protección recibida en los desplazamientos cotidianos y por poder regresar un año más al santuario: “Estamos aquí con vida, con salud, libres de accidentes graves. Eso ya es motivo para dar gracias”.

José García Gondar hizo un llamamiento a vivir la conducción con responsabilidad, respeto y paciencia, recordando que la fe debe ir acompañada siempre de la prudencia. Animó a los asistentes a convertir cada viaje en una oportunidad para practicar la convivencia y el civismo, respetando las normas de circulación y evitando conductas de riesgo.

La homilía tuvo también un momento de especial emoción con el recuerdo a las personas fallecidas en accidentes de tráfico. El párroco expresó su cercanía a las familias que han sufrido estas pérdidas y tuvo una mención especial para el joven que perdió la vida el sábado en un accidente en la carretera entre Ponteceso y A Laracha: “Detrás de cada número de accidentes hay una familia, una historia y una herida que permanece”.

Durante la celebración, el sacerdote repasó además algunos de los principales hitos en la historia del santuario desde el inicio de esta festividad en 1950 y agradeció el trabajo desarrollado durante décadas por vecinos, colaboradores, catequistas, voluntarios y miembros del coro, cuyo esfuerzo ha permitido mantener viva esta tradición. También fue bendecido un nuevo cuadro de San Cristovo, donado al santuario por el pintor bergantiñán Santiago de la Herranz.

La obra, realizada expresamente para el santuario, representa al santo en el momento de ayudar al Niño Jesús a cruzar el río, una escena inspirada en la tradicional leyenda de San Cristóbal. Con este trabajo, el artista quiso rendir un homenaje a transportistas y conductores, destacando los valores de esfuerzo, servicio y protección que simboliza el patrón. La donación supone además un nuevo gesto de compromiso del pintor con el patrimonio religioso y cultural de la comarca, donde sus obras forman parte de la vida de varias parroquias.

Concluida la eucaristía, las imágenes de San Cristovo y de Nosa Señora da Boa Viaxe recorrieron las calles de la zona sobre un camión acondicionado para la ocasión, seguidas por una larga caravana formada por camiones, tractores, vehículos de autoescuela, taxis, furgonetas y numerosos turismos particulares.

La celebración finalizó, como marca la tradición, con la bendición individual de los vehículos frente al santuario. La elevada participación hizo que esta ceremonia se prolongase durante buena parte del mediodía, ya entrada la tarde.

Desde la organización destacaron la excelente respuesta de los asistentes y apuntaron que la edición de este año podría haber registrado una de las mayores participaciones de los últimos tiempos, reflejo del arraigo que mantiene esta celebración entre los vecinos de Carballo y de otros municipios de la comarca.