Cáritas Diocesana de Santiago y el Arzobispado firman un convenio para integrar una vivienda de acogida en Lema, en Carballo, en la red de viviendas de atención de la entidad

Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela y el Arzobispado han firmado un convenio de colaboración que permitirá incorporar a la red de Cáritas una vivienda de acogida para personas y familias en situación de vulnerabilidad en la localidad de Lema, en el municipio de Carballo.

El acuerdo, suscrito por Pilar Farjas, directora de Cáritas Diocesana, y José Manuel García Gondar, párroco y consiliario de Cáritas Interparroquial de Bergantiños, junto a Fernando Barros, ecónomo de la Archidiócesis de Santiago de Compostela, contempla la cesión por parte del Arzobispado de la casa rectoral de Lema, situada en la Calle del Iglesiario nº 34, para su uso como recurso residencial gestionado por Cáritas Diocesana.

Este nuevo espacio se destinará a acoger y acompañar a personas sin recursos, en línea con la misión de Cáritas de promover el desarrollo integral de las personas, especialmente aquellas que se encuentran en situación de exclusión social. La entidad asumirá la adecuación del inmueble, así como su gestión integral, incluyendo los aspectos legales, administrativos y laborales necesarios para su funcionamiento.

La directora de Cáritas Diocesana, Pilar Farjas, destacó que “este convenio nos permite consolidar un espacio para dar respuesta a necesidades reales en la comarca de Bergantiños. Es una muestra de cómo la colaboración puede traducirse en soluciones concretas para quienes más lo necesitan.”

El convenio tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogable automáticamente por anualidades sucesivas, y se enmarca en la estrategia de Cáritas de ampliar su red de recursos de atención directa en el territorio.

Con esta iniciativa, Cáritas Diocesana de Santiago pondrá toda su experiencia en la gestión de este tipo de instalaciones para reforzar su labor de respuesta social desde la cercanía, apostando por soluciones que dignifican y transforman vidas, en colaboración con las estructuras eclesiales y el tejido comunitario.