Cáritas facilitó 627 inserciones laborales en Santiago durante 2025 a través de sus programas de empleo y formación

Cáritas presentó esta mañana el balance anual de actividades del Área de Emprego correspondiente a 2025 en el área de Santiago, en un acto celebrado en Hotel Palacio del Carmen, donde también se hizo entrega de diplomas al alumnado participante en las distintas acciones formativas desarrolladas durante el último año.

El acto estuvo presidido por el arzobispo de Santiago de Compostela, Francisco José Prieto Fernández, junto con la directora de Cáritas Diocesana de Santiago, Pilar Farjas Abadía, y contó con la participación de representantes de la Xunta de Galicia, del Concello de Santiago de Compostela, empresas colaboradoras y participantes de los programas de inserción sociolaboral.

Inserciones laborales reales

Durante 2025, el Área de Emprego de Cáritas en el área de Santiago logró un total de 627 inserciones laborales, consolidando un modelo de intervención centrado en el acompañamiento personalizado y la generación de oportunidades reales de acceso al mercado laboral. De ellas, 66 inserciones estuvieron directamente vinculadas a procesos de formación impartidos por la entidad y 561 fueron resultado de la gestión de ofertas de empleo y del trabajo de intermediación con empresas.

El arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto Fernández, destacó durante su intervención que “el empleo digno no solo garantiza ingresos económicos, sino que devuelve estabilidad, autoestima y esperanza a muchas personas y familias”. El prelado subrayó además “la importancia de crear una economía que no descarte a nadie y que ponga a la persona en el centro”.

Por su parte, la directora de Cáritas Diocesana de Santiago, Pilar Farjas Abadía, puso en valor “la capacidad transformadora de los itinerarios integrales de inserción”, señalando que “detrás de cada contrato hay procesos muy complejos de acompañamiento personal, formación, escucha y recuperación de la confianza”. Farjas destacó también “la implicación creciente del tejido empresarial gallego en la generación de oportunidades laborales inclusivas”.

La entidad incidió especialmente en el valor de los denominados “itinerarios completos” de inserción sociolaboral, entendidos como aquellos procesos en los que la persona participante recorre todas las fases previstas de acompañamiento: diagnóstico inicial, orientación laboral, formación, intermediación y seguimiento. Estos itinerarios finalizan, en la mayoría de los casos, con el acceso al empleo y, en otros, con una mejora significativa de la empleabilidad y de la autonomía personal. Y envió un mensaje claro a todas las administraciones para que se prioricen en sus programas la figura de la mujer, migrante y su inserción a través de procesos integrales.

Los principales sectores de inserción continúan siendo el sector servicios, especialmente empleo doméstico, limpieza y cuidados; además de hostelería, comercio y logística.

Mujeres migrantes de 30 a 55 años

En cuanto a los perfiles atendidos, Cáritas Diocesana de Santiago constató una clara mayoría de mujeres en situación de vulnerabilidad social y laboral, que representan el 70% del total de personas acompañadas. Se trata, en su mayoría, de mujeres migrantes de entre 30 y 55 años, muchas de ellas con una estancia reciente en España o que acaban de obtener autorización de trabajo, en ocasiones tras haber atravesado situaciones de irregularidad administrativa.

El perfil predominante se concentra especialmente en la franja de edad de 45 a 55 años (44%), con un peso significativo de personas de origen extracomunitario (63%). Asimismo, un 28% cuenta con titulación superior, aunque en la mayoría de los casos estas cualificaciones se encuentran pendientes de homologación en el sistema educativo y laboral español, lo que condiciona su acceso a empleos acordes a su formación y experiencia.

La entidad destacó además el impacto directo de la formación en el acceso al empleo. Las personas que realizan itinerarios formativos con prácticas laborales suelen acceder a un puesto de trabajo antes de un mes tras finalizar el proceso, siendo contratadas en muchos casos por las propias empresas colaboradoras donde realizaron sus prácticas. En aquellos casos en los que no existe formación previa, el tiempo medio para acceder al empleo se sitúa en torno a los tres meses.

Durante el acto, Ada Cabrera, participante de la bolsa de empleo de Cáritas, compartió su experiencia personal de acompañamiento y acceso al mercado laboral y se hizo un reconocimiento a empresas colaboradoras. En este sentido, recordó además que continúa abierta a establecer nuevas alianzas con empresas interesadas en incorporar profesionales acompañados por Cáritas.

La cita concluyó con la entrega simbólica de diplomas al alumnado participante en las acciones formativas desarrolladas en 2025 y un encuentro entre participantes, empresas e instituciones colaboradoras.