Cáritas sigue reforzando su acción social con “Acompáñote” frente a la soledad creciente

  • La experiencia personal de Dolores Rivas revela el origen de una iniciativa social clave
  • Más de 500 personas reciben atención anual gracias a una red de técnicos y voluntarios
  • El proyecto se amplía al rural y suma nuevas líneas de apoyo y vivienda comunitaria

La directora de Cáritas Interparroquial de A Coruña, Dolores Rivas Lombardero, ofreció una conferencia en el marco de la 39ª Semana de la Familia de Carballo en la que expuso el origen y desarrollo del programa “Acompáñote”, una iniciativa destinada a combatir la soledad no deseada entre personas mayores y vulnerables.

Durante su intervención, Rivas relató cómo su implicación en Cáritas tras su jubilación la llevó a acompañar a personas con enfermedades psiquiátricas que vivían solas. Uno de esos casos, el de un hombre sin vínculos familiares ni red social, marcó el inicio de una reflexión que acabaría transformándose en un proyecto estructurado. “¿Y yo a quién puedo llamar?”, recordó como una de las preguntas que más le impactaron. Aquella experiencia, junto con otros episodios como el fallecimiento en soledad de usuarios, evidenció una realidad silenciosa pero persistente.

Un programa nacido frente a la soledad invisible

El programa “Acompáñote” comenzó a gestarse en 2015 y se consolidó en 2018 con un objetivo claro: ofrecer apoyo integral a personas mayores que viven solas, con escasos recursos y sin respaldo familiar. La iniciativa busca facilitar que estas personas permanezcan en sus hogares el mayor tiempo posible y en condiciones dignas.

Para ello, el equipo formado por trabajadoras sociales, educadoras, auxiliares y 36 voluntarios, realiza acompañamientos, visitas domiciliarias, llamadas de seguimiento y gestiones administrativas. Solo en 2025, el programa atendió a 585 personas, con cerca de 600 llamadas mensuales, 50 acompañamientos y 71 visitas domiciliarias al mes.

Una de las claves del éxito del programa ha sido la creación de las llamadas “antenas”, una red de detección temprana mediante la colaboración de comercios de barrio como farmacias, panaderías o peluquerías. A través de estas tarjetas informativas, se logró identificar numerosos casos de personas en situación de aislamiento. En total, se distribuyeron más de 1.000 antenas por la ciudad.

Historias que evidencian la necesidad de acompañar

Durante la conferencia, Rivas compartió varios casos que ilustran la complejidad de las situaciones atendidas. Desde personas mayores con recursos económicos pero incapaces de gestionar su día a día, hasta antiguos trabajadores que no percibían pensiones a las que tenían derecho. En muchos casos, la intervención de Cáritas no solo supone compañía, sino también acceso a derechos básicos.

“Nos metemos en todo lo que haga falta”, explicó, aludiendo a la gestión de ayudas, tramitación de dependencia o acompañamiento a citas médicas. En 2025, el programa logró tramitar 128 solicitudes de dependencia y 37 de discapacidad, además de facilitar servicios como ayuda a domicilio o teleasistencia.

Expansión al rural y nuevas líneas de acción

El crecimiento del programa ha llevado al ámbito rural. Aunque con menor volumen de usuarios, esta extensión ha permitido detectar nuevas realidades de aislamiento fuera del entorno urbano.

Además, Cáritas ha desarrollado otras líneas complementarias como “Apóyate”, centrada en el préstamo gratuito de productos de apoyo (sillas de ruedas, andadores, etc.), y la creación de viviendas comunitarias para personas mayores válidas. Estas viviendas, ubicadas en distintos puntos de A Coruña, ofrecen una alternativa habitacional digna para quienes no pueden acceder al mercado de alquiler.

Rivas también destacó la importancia del voluntariado como pilar fundamental del programa. “Sin ellos no podríamos hacer nada”, afirmó, subrayando que muchas de las tareas de acompañamiento recaen en personas voluntarias comprometidas.

Una respuesta social a un problema creciente

Dolores Rivas concluyó su intervención apelando a la necesidad de visibilizar la soledad como un problema social de primer orden. Citando al Papa León XIV, recordó que “el cuidado de las personas frágiles es un indicador muy importante de la calidad de vida social de un país”.

“Acompáñote” se presenta así como una respuesta concreta y eficaz a una realidad cada vez más extendida. Un proyecto que, más allá de cifras y servicios, pone el acento en la dignidad, la escucha y la cercanía. Porque, como resumió Rivas, “hay mucha gente que está sola y necesita que alguien esté con ella”.