Clausura del curso en el ITC y el ISCCR

  • La jornada reunió en el Seminario Mayor Interdiocesano y en el Aula Magna del ITC a profesores, alumnos y responsables académicos.
  • Mons. Prieto invitó a “dejarse transformar” por la fe frente a “las apariencias y la esterilidad espiritual”.
  • El acto académico reconoció a los alumnos graduados y rindió homenaje al profesor Elisardo por su trayectoria docente.

El arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco José Prieto, presidió este viernes 29 de mayo los actos de clausura del curso académico en el Instituto Teológico Compostelano y en el Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas.

Como es tradición, la celebración comenzó a las siete de la tarde con una Eucaristía en la capilla del Seminario Mayor Interdiocesano, concelebrada por diversos sacerdotes y profesores de ambos centros. Durante su homilía, el arzobispo compostelano realizó una profunda reflexión sobre el sentido de la formación teológica y el papel de la fe en el tiempo presente.

El prelado tomó como referencia diversos pasajes bíblicos para destacar la importancia de una fe auténtica y fecunda. En este sentido señaló que la teología no puede limitarse a un ejercicio intelectual, sino que debe brotar de una actitud “creyente y discipular”.

Durante su homilía también recordó la figura de San Pablo VI, cuya memoria litúrgica se celebraba ese día, recuperando una de sus ideas: “El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los testigos que a los maestros, o si escucha a los maestros lo hace porque son testigos. Mons. Prieto defendió que el auténtico magisterio nace precisamente del testimonio de vida.

Tras la celebración litúrgica, los actos continuaron a las ocho de la tarde en el Aula Magna del Instituto Teológico Compostelano con el acto académico de clausura del curso.

La sesión comenzó con las palabras de bienvenida del director del ITC, Alfonso Novo-Cid, y posteriormente intervino el director del Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas, Miguel de la Mata, quien animó a los alumnos a proyectar en sus ámbitos educativos y pastorales la formación recibida durante estos años.

Uno de los momentos destacados fue la intervención de Beatriz Vázquez, representante de los estudiantes de tercero de Bachiller en Ciencias Religiosas, quien tomó la palabra en nombre de su promoción. También intervino la madrina de esta promoción, Marta Varela, profesora del centro.

Durante el acto se hizo entrega de las becas a los seminaristas que concluyeron el ciclo institucional y alcanzaron el grado de Bachiller en Teología. Asimismo, se entregaron las orlas y diplomas a los alumnos de Ciencias Religiosas y a quienes finalizaron el bienio de licenciatura del ITC.

También recibieron sus diplomas los participantes que completaron el curso de animadores de pastoral juvenil, universitaria y vocacional.

En representación de los alumnos del bienio de licenciatura intervino posteriormente Augustín Serge Kack, administrador parroquial de A Peregrina, quien agradeció la formación recibida y reflexionó sobre la misión pastoral que aguarda a los nuevos titulados.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó con el homenaje a Don Elisardo, profesor que este año concluye su etapa docente tras más de tres décadas vinculado al Instituto Teológico y al Instituto de Ciencias Religiosas. El reconocimiento fue presentado por Francisco Buide, encargado de pronunciar la laudatio en agradecimiento a “más de treinta años de entrega a la enseñanza y al servicio de la diócesis”. El homenajeado recibió un obsequio institucional y una larga ovación de los asistentes.

La clausura oficial corrió nuevamente a cargo del arzobispo mons. Francisco José Prieto, presidente de la Junta Patronal de los centros, quien cerró una jornada de convivencia y celebración que concluyó con un encuentro fraterno entre profesores, alumnos y familiares.