Ayer domingo, 7 de septiembre, a las 13:00 horas, la capilla de Nuestra Señora de Valvanera, en el municipio de Cambados, acogió una celebración eucarística presidida por el arzobispo de Santiago, mons. Francisco José Prieto Fernández, quien manifestó su satisfacción por regresar a este templo tan vinculado a la vida espiritual y social de la localidad.
La jornada reunió a numerosos fieles que se acercaron para compartir un momento de oración y encuentro comunitario. Durante la ceremonia, el prelado compostelano recordó con especial afecto a las hermanitas que, a lo largo de los años, desempeñaron un papel fundamental en el cuidado de los mayores que residían en este lugar, reconociendo públicamente su entrega y dedicación. Reiteró asimismo su gratitud por la labor silenciosa y constante que estas religiosas ofrecieron al servicio de la comunidad cambadesa.
En su homilía, el arzobispo reflexionó sobre la manera en que los cristianos están llamados a vivir la fe y el amor hacia los demás a través de Jesucristo, inspirándose en la humildad y entrega de la Virgen María. Invitó a los presentes a hacerlo con libertad, poniendo al servicio de la comunidad los dones personales de cada uno, sin olvidar que también las limitaciones forman parte de ese camino de entrega.
Con este encuentro, la capilla de Nuestra Señora de Valvanera volvió a convertirse en epicentro de la vida espiritual de Cambados, reafirmando su papel como lugar de fe, encuentro y memoria compartida.






