Hay jóvenes

óvenes europeos fueron convocados en Santiago con motivo del Año Santo, junto al sepulcro del Apóstol Santiago. Hubo una respuesta masiva por parte de ellos y llenaron las calles y centros de culto con sus cantos y alegría.

Fue un revulsivo para la gente mayor que ya pensaba que no había jóvenes que siguieran con entusiasmo a Jesús y lo manifestaran sin complejos.

A cambio, los jóvenes de la PEJ, recibieron en distintas iglesias atención espiritual: cantos, testimonios, charlas de algún obispo, misa etc. luego también habría, en otros lugares, conciertos y exposiciones.

Tengo la experiencia directa de la parroquia de S. Juan, una iglesia moderna en uno de los barrios de Santiago, llamado Vista Alegre, y esta iglesia  tiene una capacidad de 400 personas sentadas. Allí se juntaron unos 500 que llegaban por las mañanas y también por las tardes,  durante tres días

Me llamó la atención varias cosas. Primero que hubo gente mayor del barrio que se le unió con cara de asombro ante tanta juventud. También me ha gustado que en la consagración de la misa, la mayoría se ha arrodillado sin que nadie se lo indicara y así adoraron la presencia real del  Señor, como lo manda la liturgia. El primer día comulgaron unos 350, con orden y sin prisas. Estaban muchos de ellos confesados de días anteriores.

Tenían interés por las explicaciones que daba el Obispo correspondiente y las preguntas fueron muy variadas: el Espíritu Santo, las distintas vocaciones, como saber lo que Dios quiere, el apostolado, el discernimiento etc.

Venían acompañados de sacerdotes, religiosos y religiosas que hacían muy buen ambiente y en todo Santiago encontraron una perfecta acogida. Algo parecido a S. Juan, pasó en otros centros de Santiago.

Fuente: Parroquia de San Cayetano