- Don José, el párroco amable que vio crecer a los vecinos de Solobeira.
- La parroquia organiza un homenaje este domingo en Gran Bazán por sus cincuenta años al frente de la feligresía.
El próximo domingo, 30 de agosto, será un día de celebración difícil de olvidar para los vecinos de San Félix de Solobeira: la parroquia homenajea el legado de una de sus figuras más queridas, el párroco Don José Crespo, que cumple 50 años al mando de la feligresía. Doble motivo de festejo, porque el cura sopla las 86 velas al día siguiente, 31 de agosto, día de San Ramón.
Sus vecinos han querido organizar un acto en su honor, como muestra de agradecimiento por sus años de trabajo, que van mucho más allá de su labor como guía espiritual. Don José, que también lleva las parroquias de Corvillón y Oubiña, donde hace unos cuatro años también se hizo una fiesta en su honor, ha sido, en boca de sus vecinos, un dinamizador cultural, impulsor de un sinfín de actividades de ocio y, especialmente, un hombre amable y bondadoso que ha visto crecer la parroquia: «Na nosa casa é como un máis da familia», cuenta Marina, una de las impulsoras de este tributo.
Don José Crespo llegó a Solobeira con apenas 35 años, para dar relevo al anterior sacerdote, Don Benancio, que en aquel momento estaba ya mayor y necesitaba que alguien le tomase el relevo. Desde el primer momento se involucró y tomó parte de la comunidad, estando presente en momentos clave de la parroquia, como cuando se impulsó el arreglo de la iglesia, del que él mismo fue promotor. Los vecinos que lo conocen lo definen como un hombre «ao que lle gusta estar coa xente», que no olvida ni el rostro ni el nombre de sus feligreses, a quienes conoce como el que más. Crespo comprendió muy pronto que lo que hacer comunidad es tejer lazos, y por eso se preocupó de que sus vecinos contasen con espacios donde charlar y pasar un buen rato. Impulsó un grupo de teatro, organizó un sinfín de excursiones y no había semana en la que no se le pudiese ver en el centro cultural de O Sixto jugando una partida de cartas con los parroquianos.
Natural de O Grove, nació en 1940 en la parroquia de San Vicente, y con 25 años comenzó su periplo como coadjunto. Los dos primeros años lo hizo en Santa María de Beluso (Bueu) y los cuatro años siguientes en Rianxo. El 14 de abril de 1972 se estrenó como sacerdote en la parroquia de San Vicente de Oubiña, y unos años más tarde en la de Corvillón y Solobeira.
A día de hoy continúa en activo, pero la edad le ha obligado a bajar el ritmo. Después de tantos años dándose a los demás, este domingo sus amigos y familiares han querido devolverle el gesto. Habrá una misa a las 13.00 horas en la iglesia de Solobeira y, a continuación, una comida en la adega Gran Bazán, donde Don José podrá soplar esas velas dobles que son símbolo de una vida rica que no se mide en bienes materiales, sino en el tesoro de quienes lo acompañan.
Fuente: La Voz de Galicia






