La Basílica de Santa María la Mayor de Pontevedra acogió este jueves una solemne celebración eucarística con motivo de la memoria litúrgica de San Pedro Poveda, sus compañeros mártires y todos los mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España. La misa de las once de la mañana estuvo presidida por Carlos Miramontes, director del Departamento para la Causa de los Santos, quien destacó durante la homilía el valor del testimonio cristiano de quienes dieron su vida por la fe en tiempos de violencia y represión.
La celebración reunió a numerosos fieles de la diócesis, que acudieron a rendir homenaje a estos hombres y mujeres cuya entrega se mantiene viva en la memoria de la Iglesia española. Entre ellos, se recordó de manera especial al beato Daniel, joven novicio carmelita natural de la diócesis, quien formaba parte de la comunidad de Toledo y fue ejecutado durante la persecución religiosa que marcó profundamente a España en las décadas de 1930 y 1940.
Durante la ceremonia, Miramontes subrayó que “recordar a los mártires no es solo mirar al pasado, sino renovar la fe y el compromiso cristiano en el presente”.
En la celebración también participaron el párroco de la basílica y vicario de pastoral de la diócesis, don Javier Porro Martínez.






